Capitulo 23: Marchas Parte 2

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18 de octubre de 2019:

Yo estaba en la casa de una amiga de mi tía, y con mi familia decidimos ir a visitarla, ella vive en la capital ósea Santiago.

Nosotros íbamos a ir al metro para ir a Alameda, pero cuando fuimos a buscar nuestros pases, había muchas personas amontonadas, así que fuimos a ver, lo que pasaba era que las personas estaban saltando los torniquetes, no sabíamos la razón, pero al parecer era por el alza en el metro o el alza del dólar.

—Creo que no vamos a poder pasar —Dije.

—Porque estará pasando esto? — Dijo mi madre dirigiéndose a la amiga de mi tía.

—Creo que vi en las noticas, que iba a ver unas manifestaciones aquí.

—Creo que vi en las noticias, que iba a ver manifestaciones aquí.

—Y porque no nos dijiste? —Pregunto mi tía.

—Es que solo lo vi de pasada.

—Bueno, ¿ahora que haremos?, tenemos que tomar ese metro, para llegar a la casa.

—Bueno, habrá que saltar — Dijo con la mirada al frente donde había un montón de personas saltando el torniquete.

—Si hacemos esto, ¿no estaremos en problemas? — Dije.

—No cariño, al fin Chile se dio cuenta que no vamos a aguantar más desigualdades por parte de los de arriba vamos.

—Si tú lo dices.

Y así fue como salte un torniquete en una estación de metro junto a un montón de personas.

Después cuando llegue a la casa donde estaba quedando, nos pusimos a ver las noticias, porque lo que acabamos de ver no era normal.

—Y que paso? — Pregunte.

—Al parecer hubo un alza en el metro, alzaron la tarifa a $30

Eso tiene más sentido, alzar la tarifa a $30 es demasiado tal vez para algunos no es nada, pero para otros es demasiado, y más con el suelo que se gana es peor, según mi opinión creo que los que se están manifestando tienen la razón para hacerlo, mi país siempre ha tenido desigualdad con los de arriba.

—Está bien que se manifiesten —Dije.

—Tienes razón sobrina, yo creo que nosotros tambien tenemos que ir — Dijo mi tía.

—Yo te apoyo tía.

—No, no, no, Dani tú te vas a quedar, es muy peligroso —Dijo mi madre

—Pero mama, si no nos manifestamos, esto va a seguir igual, y no habrá un cambio, por fa.

—Si hermana, Dani sabe cuidarse, y como ella dice si no hacemos algo ahora, esto nunca va a cambiar.

—Está bien, vayan ustedes, pero cuídense — Acepta mi madre a regañentes.

—Lo haremos hermana. Ahora Dani ve a buscar algunas ollas y unos cucharones — Dice mi tía.

—Ok.

Fui a la cocina y saque dos ollas y unos cucharones de madera, además de eso busque algunas pañoletas, y algunas botellas de agua.

—Llevo todo esto tía.

—Bien vamos a necesitar mucho estas cosas.

—Tú ya estuviste en esto?

—Si fue hace tiempo, para la revolucion pingüina, esa fue una revolucion estudiantil, yo estaba estudiando en ese tiempo.

—Eso es genial.

—Si era genial, pero ahora tenemos que irnos.

—Vamos.

—Se cuidan — Dijo mama.

Decidimos ir caminando, ya que no quedaba tan lejos.

Cuando llegamos había más gente que antes, y más policías.

Con mi tía nos pusimos en un lugar donde no nos dieran los carros de agua de los policías.

—Ok sobrina, no te alejes de mí.

—Está bien.

Caminamos un poco más hasta la entrada del metro, y vimos como un montón de personas empezaban a tirar las rejas de la entrada.

Vimos a muchas personas con ollas tocándolas, así que con mi tía nos pusimos nuestras pañoletas y empezamos a tocar nuestras ollas.

Después de unos cuantos minutos, más policías aparecieron y empezaron a tirar balines de goma, vimos a algunas personas lesionadas, así que decidimos ir a ayudarlas, ayude a una chica a quien le habían dado en la pierna con unos de los balines.

Después de unas horas en la protesta, decidimos volver a casa, ya se había hecho de noche.

—Has estado bien sobrina, ayudaste a esa pobre chica que tambien estaba pidiendo un cambio —Dijo mi tía.

—No podía dejarla allí, ella necesitaba ayuda.

—Lo sé, esperemos que las cosas puedan cambiar.

Llegamos a la casa, y lo primero que hago es darme una ducha.

Me pongo un pijama simple y cómodo, y voy a la cocina donde mi mama prepara la cena.

—Hola mama

—Hola, como estuvo?

—Bien, ¿me dejas ir a otra?

Quería ir a más marchas, no solo porque quiero que mi país cambie, sino porque hay personas que salen heridas y me gusta ayudarlas.

—Solo quiero que tengas cuidado, mucha gente puede hacerte algo.

—DANI!, ven a ver las noticias — Dice mi tía desde la sala.

—Qué pasa?

—Van a ver más marchas, pero dicen que van a sacar más policías y militares.

—Enserio?

—SI, pero descuida somos mucha gente, vamos a poder.

—Claro tía.

Espero que estas marchas hagan un cambio.

Love squareDonde viven las historias. Descúbrelo ahora