2-3 meses

11.6K 1K 274
                                    

Shoto llegaba de un fin de semana trabajando fuera de Musutafu. Llegaba adolorido por esos 3 días sin descansar, lo único que quería era ver a Izuku.

— ¿Amor? — Se estiró antes de subir al segundo piso. Escucho a alguien bajando las escaleras. Era más ligero que Izuku, y no eran el sonido que producían los zapatos de él. —...Eri, ¿Cómo estás?

— Hola Shoto, bien ¿y tú? — Caminó hacia la cocina y empezó a cortar una manzana en trocitos. —¿Cómo te fue? ¡Oh!, Izuku quiere mostrarte algo.

Subió las escaleras y vio un vaso con gelatina de café.

Izuku odiaba la gelatina de café.

—¿Conejito...?— El bicolor entró a su habitación. Lo vio de espalda al entrar a su habitación. Al ver a Izuku, se quedó conmovido. —¿E-esa es...?

—Hola, Shoto— Se sorprendió al entender que estaba viendo el heterocromático. Solo le entregó una dulce sonrisa y habló suavemente —Sí... crece demasiado rápido. Solo te fuiste dos días.

El peliverde tenía una ligera pancita. Además se veía mucho más jovial y menos cansado. El bicolor se acercó lenta y silenciosamente a tocar el abultadito vientre. Se vieron a los ojos por unos segundos y se besaron dulcemente.

— Siento interrumpir, pero ¿Me podrían ayudar con mi tarea de matemáticas? — Eri hizo que la melosa pareja se separaran.

— Yo te ayudo, Eri. Deja a Shoto descansar — El bicolor negó con la cabeza sonriendo y los guío hacia la oficina.

Amaba esos momentos. Parecían una familia de verdad. Error, ellos eran una familia de verdad. Nunca supo con claridad cuándo y cómo pasó de ignorar a su padre, a despertar en la cama del peliverde y la peliblanca en el medio. Fueron los primeros años, Eri tenía 8, 9...

Cómo vuela el tiempo, ¿no?

Izuku le enseñó a amar a alguien, y ahora le va a enseñar cómo dos personas pueden crear una vida con amor y afecto.

— Shoto

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

— Shoto... Shoto... ¡Shoto! — Izuku intentó gritar lo más suave posible para no alarmar al bicolor, lo cual no funcionó, Shoto se despertó de golpe — Eh... ¿Podrías buscarme gelatina de café? Está en el refrigerador.

— Pero tú odias la gelatina de café — Izuku hizo un puchero. Antojos. Izuku tenía antojos de gelatina de café a las 3:45. "Al menos la tenemos en el refrigerador" —. Bien...

 Bien

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
SuperDads [TodoDeku Mpreg]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora