Cada minuto era valioso para el Caballero del Viento en estos momentos. Iba sumido en sus cavilaciones, por haber acatado él la decisión de Amy, pese a estar en desacuerdo.
Había quedado en el octavo nivel, ni le importaba la razón de haber estado ahí.
No podía negar que aún tenía remordimientos dentro de él, sobretodo por saber que Amy se estaba tardado demasiado en volver.
No quería siquiera imaginar el evento que marcaría a la inocente muchacha. No sabría si ella sería capaz de poder soportar tanto dolor y miedo estando cerca de la perdición en persona.
"Por amor al Caos, que Lancelot se apiada de ella...", hubo implorando él en su mente, de por más inquieto y aún con la conciencia martillándolo. "Maldición, ¿por qué la dejé ir sola?"
Lleno de arrepentimiento, el defensor cambió de rumbo y se dirigió al elevador a paso apresurado, sin saber que una persona bajaba dentro de aquella máquina sujeta a manivela.
—Amy —soltó Arthur, sorprendido en su lugar por la repentina aparición de la chica saliendo del ascensor con la carretilla; pero su sorpresa decayó al haber notado algo malo en la de ojos oliva, con un aspecto decaído y con una mirada llena de lágrimas— Amy‚ ¿Qué te suce-
—Es Lancelot... —sollozó de dolor, dejando la carretilla y sosteniendo su muñeca quemada con su mano sana. Arthur se percató de esto, y entendió que fue tarde.
Demasiado tarde.
— É-Él... Él por poco me mata... me amenazó... —tembló, no pudiendo contener más las ganas de romper en llanto. Era demasiado para ella...— Me matará si él llega a toparse conmigo una vez más...
Todo lo que aquel caballero oscuro le había dejado claro, todas la espantosas escenas que había experimentado, abarcaban aún por su memoria: Lancelot, más que nunca, se ha convertido en su peor pesadilla.
Con tan solo recordarlo, ella sentía amedrentarse. Esta vez, Lancelot no dudará ni un momento en hacerle daño, teniendo en cuenta lo cegado que está, producto de la ira y la venganza.
Si leer la leyenda que había investigado por sí misma le preocupó‚ presenciarlo en persona era peor. El daño que le hizo en su mano y muñeca era prueba de ello.
—Maldición, sabía que algo peor iba a pasar —se maldijo el ancestro de Sonic, todavía lamentándose por el grave descuido de ambos—. Lo sabia... lo sabía y a pesar de ello, no hice nada para evitarlo. Nunca debí dejarte sola...
—No, sir Arthur, le dije que no tiene culpa de nada —con tal de no alterar la linea y de no dejar morir a nadie antes de tiempo, todo sacrificio que ella misma tenía que afrontar valdría la pena—. Fue mi decisión, y solo yo tengo la culpa de mis errores.
—¿Qué acaso Lancelot no puede siquiera apiadarse de una joven? —gruñó impotente— Maldición...
No, él no podía permitir que Lancelot cumpliera con su palabra. No iba a permitir que volviera a lastimar a la chica frente a él.
Como si Amy hubiese leído sus pensamientos, intervino:
—Arthur, no vaya a enfrentarlo, por favor.
—Pero Amy, él volverá a lastimarte; tarde o temprano lo hará —justificó—. Cuando Lancelot se plantea un objetivo, él no se detiene hasta lograrlo —. Arthur conocía bien al Caballero del Lago con respecto a su manera de obrar, más de lo que Amy sabía desde que vio su espectro en su linea temporal correspondiente—. De todos los caballeros de la Mesa Redonda, Lancelot es el más peligroso. No tiene piedad de sus enemigos, ni consideración de los más débiles.
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My helpless Rose (Original version)
FanfictionNo sé si pensar en mis actos‚ sentir mis latidos acelerar ante tu presencia; contemplarte hasta que el último rayo ilumine tu mirada llena de inocencia. Entre la oscuridad‚ estoy en vela‚ cuidándote y pensando en ti‚ sin importar las consecuencias...
