Camino por el parque para distraerme un poco y dejar de pensar en Matias y en Anny, en sus problemas y en que siento que no puedo serles útil para ayudarlos, me acerco a una fuente en el centro del parque, en esta hay unos pequeños peces y me entretengo por unos minutos hasta que escucho llorar a una mujer, sigo aquel eco sollozo y me encuentro con Catalina sentada en el césped llorando y con sus brazos llenos de moretones.
Mi cerebro me dice que es mejor irme y dejarla llorando, que no es una persona que merezca mi empatia, pero mi corazón se habré paso y decide en ir a ayudarla.
-¿Estas bien?- extiendo mi mano para ayudarla a parar.
Sube la mirada hasta encontrar mis ojos, luego mira mi mano y hace un gesto de disgusto- ¿Que haces aquí?
-Quiero ayudarte, no se por que estas pasando pero quiero poder serte útil.
-Nadie pidió tu ayuda, no seas un perra entrometida.
Siento la sangre fluir por mis cachetes del enojo- Y tu deja de ser una perra desagradable- su boca se abre, se que esta sorprendida- Lo siento, no debí haber dicho eso-me disculpo
-No, discúlpame tu, es simplemente que las cosas en mi vida no han salido bien últimamente, siento que la barrera que construí poco a poco se hace pedazos frente a mi y tengo atadas mis manos, ¡no puedo hacer nada!
-Se como te sientes, pero lo mejor que puedes hacer es hablar con alguien, dejarte ayudar por las personas a las que les importas, son buenos aliados.
-Es que ese es el problema, a nadie le importo- sus lagrimas se escapan una tras otra.
-No es verdad, a tus padr..
-¡No le importo a nadie!
-¡A mi me importas!- Su llanto se descontrola, su voz se quiebra y hace que mi corazón se entumezca.
- ¿Tienes a donde ir?
-No, no tengo.
La llevo a mi casa y hago que tome una ducha, para que se calme, luego limpio algunos rasguños que tiene en sus brazos y hago un masaje en sus moretones para que desaparezcan rápido.
No es la misma chica de meses atrás, esta es la verdadera Catalina, una persona que se esconde tras una mascara fuerte.
-Si quieres hablar de lo que paso, te escuchare, si crees que este no es el momento adecuado, esperare, pero estaré para cuando me necesites.
-Raven, lo siento, lamento todo lo que te he hecho, la vez de los golpes, los chismes con Matias, lo lamento en verdad- siento que si Catalina sigue disculpando volverá a llorar.
-Si no lo vuelves a hacer a otra persona o a mi todo estará bien, así que no te preocupes, esta en el pasado, pero no entiendo ¿A que te refieres con los chismes?
-Hable con Matias hace tiempo, le dije que te vi con un chico una tarde.
-No es lo que crees, no fue ni mi novio, ni nada parecido.
-No tienes por que explicarme Raven, se que eres una buena chica y no engañarías a Matias, pero ¿Puedo hacerte una pregunta?
-Adelante.
-En el parque dijiste que entendías mis emociones, el sentimiento de no poder hacer nada, ¿Que te paso?
-Se relaciona con el chico con el que me viste, el fue mi compañero de terapia.
Notita del autor:
¿Como están? Chicos si alguno se siente triste, frustrado, enojado o simplemente se siente mal, hablen con alguien mas, no se guarden esos sentimientos a ustedes mismos, las demás personas los pueden ayudar, siempre habrá alguien que quiere escucharlos y apoyarlos.
Recuerden que ustedes son muy especiales para mi, los quiero
Con amor: Sthefania
Un besito grande
ESTÁS LEYENDO
One last Coffee
Teen FictionSiempre he creído que el amor no existe, que no te enamoras,solo estas con una persona para satisfacer tus necesidades,en pocas palabras tener sexo,pero mi pensamiento dio un giro completamente diferente, ella me hizo pensar diferente.
