Exhalé un poco de aire para liberar mis pulmones. No sabia que hacer. Daniel estaba esperándome en el patio y yo ni siquiera sabía como iba a presentarme. Observe la hora y gruñí, tenia que bajar ya o posiblemente mi madre subiría a buscarme. Sin pensarlo demasiado comencé a bajar las escaleras pero me quede helada al ver una figura masculina de espalda a mi, trague saliva. Era el, estaba observando su patio mientras tomaba una copa de vino. Me acerque a el y al estar a centímetros de el carraspee la garganta sutilmente logrando que se girara, y si que era joven. Sus ojos marrones detallaron cada parte de mi cuerpo a la vez que una sonrisa se posaba en sus labios. Daba gusto verlo.
— Perfección — lo oí susurrar. — Esto es una sorpresa muy agradable
— Si, bastante agradable.
En ese momento pude sentir como mis mejillas comenzaron a arder, estaba sonrojada. Me lamí los labios que en ese momento se habían secado y el me sonrió de lado agarrando mi mano. Entrelazo mis dedos con los suyos haciéndome suspirar, pero al notar que me sentía incómoda soltó mi agarre con suavidad. Nos dirigimos al auto y al verlo tuve que parpadear pues un Bugatti la voiture noire negro con diseños rojos se encontraba frente a mi, uno de los autos más costosos del mercado. Quede fascinada al ver como las puertas de estés se abrieron para seguidamente montarme al igual que Daniel.
— Ese que esta ahí es el tuyo — dijo señalando el mismo auto pero esta vez era blanco en conjunto con rosado.
— Oh vaya, no me esperaba eso — dije anonada observando el auto que resplandecía.
El sonrió de lado mientras conducía en silencio hasta que por fin el carro paro frente a un agradable edificio, al parecer tenía un apartamento en ese lugar. Me extendió la mano al bajar y sin pensarlo aprovecho el momento para juntar mis dedos con los suyos, tenia la mano realmente fría. Desde la entrada pude oír chasquidos de lo que seguramente eran cámaras y si lo eran, pues un flash de una me hizo cerrar los ojos de golpe, no entendía donde diablos estábamos. Inmediatamente al entrar pude ver chicas desnudas o semidesnudas caminando de un lado a otro con normalidad mientras eran fotografiadas y para que mentir no estaba acostumbrada a caminar desnuda frente a todos.
— Señor Daniel ha llegado a tiempo...oh belle femme — dijo aquel hombre asombrado al verme, me miraba como si fuera un diamante a lo que le respondí con una sonrisa.
— Antoine ella es Mia, mi futura esposa — dijo Daniel con cierto orgullo, en ese momento los ojos de Antoine se abrieron y una sonrisa amplia se poso en sus labios.
— Es una maravilla señor, une déesse de I' Olympee.
Que Antoine me comparara con una Diosa de Olimpo me hizo reír pero mi risa se fue al ver como una de las modelos se acercó a Daniel dejando un beso húmedo en su mentón sin embargo el ni se inmuto, solo me agarro de la cintura acercándome mas a el, luego poso su mano en mi cintura. Me quede varios segundos observando el lugar, era muy elegante pero a la vez pintoresco, pero para ser sincera aún no sabia que hacía ahí. Danial y Antoine comenzaron a hablar de una tal obra que al parecer iba a salir pronto — al parecer Daniel era escritor o fotógrafo, tal vez pinto, aún no lo tenia claro.— Exhale el aire que había retenido sin darme cuenta y comencé a caminar por el lugar.
— Joder — susurre al sentir como un frío liquido cayo sobre mi cabeza, era pintura de color roja y curiosamente me la había aventado la chica anterior que se había presentado cuando me encontraba hablando con Daniel.
Vi como se rio a carcajadas al verme pero yo no le di el gusto de verme enfadada, al contrario sonreí aunque estaba que estallaba de rabia, ella al verme se fue moviendo sus caderas de un lado a otro captando la atención de varios chicos del set de trabajo. Observe mi traje manchado por la pintura y suspire, me iba a costar quitármela, posiblemente el traje iría directo al bote de basura.
— Wow, que belleza —dijo Daniel tras de mi logrando que me girara.
Al segundo su mano arreglo mi pelo teniendo cuidado de no mancharse, observo mi rostro con detenimiento y pude ver cómo sumergió su mano en un poco de pintura y la coloco en mi pecho, luego me mancho los labios. En ese momento las miradas de todos se encontraban posadas en mi, la cara de la chica que me había manchado era un poema, ardía en odio. Daniel me señalo un pequeño sofá blanco de cuero, yo sin saber que hacer me tumbe en este teniendo cuidado. El se acerco a mi con sutileza, llevo sus manos al escote de mi traje, me miro como pidiendo permiso y yo solo asentí entonces, este rompió el escote dejando visible mi pecho desnudó. Choco las palmas de sus mano y todos salieron de aquel set menos el.
— Me gane la lotería contigo, Mia — susurro mientras tomaba sus pinceles.
— Disfruta tu premio entonces.
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MERAKI © || @skydivess
RomanceHa pasado días de ansiedad pero aún sigue teniendo una sonrisa en su rostro, la ha pasado mal pero todavía tiene esperanzas de ser feliz. Sin embargo esa esperanza se marcha cuando sus padres toman las riendas de su vida haciendo lo que quieran con...
