15

1.1K 113 103
                                        

15| Capítulo quince.

15| Capítulo quince

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

VALEN

Corrí hacia la plaza a la que íbamos siempre con las peleas, estaba agitado y sentía que iba a desmayarme, mi estado físico nunca fue el mejor. Miré hacia los costados y crucé la calle, podía estar apurado pero no quería morirme.

Se ve que hoy era un día para correr.

Divisé a lo lejos la ronda de siempre, corrí un poco mi vista y vi a un chico de baja estatura acercarse haciendo que corra con más fuerza.

-¿Qué hacés? -le pregunté a Daniel agarrándolo por los hombros-. ¿Estás loco?

-Estoy harto, estoy cansado de que el pelotudo ese se crea el más pijudo cuando es un imbécil, ¿Quién se cree que es para ir amenazando, grabando y siguiendo a la gente?

-Ya, a mi también me molesta pero..

-Pero vos sos uno de esos -dijo enojado. A los pocos segundos su rostro cambió y me miró con ¿Preocupación? ¿Lástima?-. No quise decir eso..

-Tenés razón, yo soy uno de ellos, solo que yo lo hago por una razón y sí me arrepiento, ellos no.

-Valen, no quise decir eso -buscó con desesperación mis manos y yo las llevé detrás de mi espalda-.

No estaba enojado con Dani, estaba enojado conmigo, ¿En qué momento me pareció buena idea meterme en esto?

Los gritos y ruidos de golpes empezaron a escucharse, haciéndome saber que la pelea ya había empezado.

Dejé a Dani y me acerqué a la ronda.

-¿Trajiste a tu novio? -preguntó mi primo, apoyándose en mi hombro-.

-No es mi novio -contesté molesto mientras lo empujaba levemente-.

-¿Vos decís? -asentí con la cabeza-. Menos mal, digo, no creo que quieras decepcionar a toda la familia, ¿No?

-Cerra el orto, pelotudo -lo empujé con fuerza y empecé a caminar hacia mi casa, ya me molestaba estar en el mismo lugar que Gerónimo-.

-Val, ¿Pasó algo? -preguntó Dani al verme irme así de enojado-.

-No -le respondí seco y apresuré el paso-.

Me dolió ver la expresión de tristeza que tomó su cara. Pero tampoco podía hacer algo. Estaba enojado, mis errores del pasado no me permitían ser feliz en el presente y solo podía ver cómo arruinaba a los que quería.

Además, algo me había dolido que piense así de mí. Por mucho que él prometa que no quiso decirlo, por algo ese pensamiento surgió en su cabeza. Y me dolió, porque pensé que por fin podía hacer algo bien y veía que no.

CURSO (wosani) ✅Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora