Dos

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Jungkook está en su departamento hablando con Namjoon, o más bien, escuchando como Kim le ruega para que vaya a la fiesta de cumpleaños de SeokJin.

Si bien le había dicho a TaeHyung que sí asistiría a la dichosa fiesta, la verdad es que no estaba de ánimos ni de ganas de separarse de su cama, mucho menos como para ir a la fiesta de aquel chico que le daba jaqueca cada vez que lo tenía enfrente.

Es por eso que en todo el día se la pasó haciendo sus tareas de la universidad y ahora, siendo las 9 de la noche, se acostó en su cama dispuesto a ver alguna serie o película que llamara su atención en Netflix.

O al menos ese era su plan hasta que la llamada de Namjoon llegó y ahora estaba escuchando como éste le pedía que fuera a la fiesta de Kim porque ya tiene mucho tiempo que no se reúnen todos los amigos, y sí, al igual que con Taehyung, no pudo evitar que el sentimiento de culpa le llenara.

Así que, siendo convencido por Namjoon, se ve obligado a ponerse de pie y cambiarse para ir a la dichosa fiesta.

Solamente se va a presentar un rato, platicará con sus amigos y después regresará a su departamento temprano para dormir.

No va a tomarse la molestia de arreglarse bien ni nada, así que simplemente se pone un pans negro junto a una camiseta ancha y una sudadera encima del mismo color que el pantalón y tenis blancos.

Tampoco se toma la molestia de ponerse algo de maquillaje, casi nunca lo hace y menos va a hacerlo esa noche en la que iba más obligado que con ganas.

Ya listo, toma las llaves de su departamento y se dirige a la salida mientras piensa en si debería de llevar algo a la fiesta.

No es como que quiera ser amable o dar una buena imagen frente a todos, pero cree que llevar algo no va a costarle nada, ¿o sí? Sin embargo, no está seguro de que llevar, muy seguramente el lugar ya se encuentra lleno de alcohol cigarros y otra drogas que es común entre jóvenes de su edad, supuestamente.

Al final termina por no llevar nada.

🌙

Luego de media hora caminando y disfrutando de la suave brisa que se siente en esa noche, llega a la enorme casa de Kim.

No es su primera vez estando ahí, así que reconoce la casa de niño rico que el mayor tiene.

Puede escuchar la música resonando con fuerza pese a que él está a casi dos metros de distancia de la entrada que da directamente al interior de la casa, y hace una mueca al imaginarse la cantidad de personas que deben de haber ahí adentro.

"Tan discreto, como siempre", piensa, mientras toca el timbre y espera a que alguien salga a abrirle.

Es Kim SeokJin el que aparece del otro lado del portón cuando este es abierto.

JungKook no puede evitar recorrer con la mirada el cuerpo entero del castaño, ahorrándose una maldición porque el cumpleañero se ve jodidamente sexy esa noche con ese pantalón negro que le queda muy pegado a sus delgadas y formadas piernas, una camisa de seda lo suficientemente holgada para dejar ver un par de clavículas bien marcadas del mismo color y un chocker negro en su cuello; sumado a su cabellos castaños desordenados, seguramente por haber estado bailando, y sus labios regordetes con un poco de labial rojizo que hace que el grosor de estos resalte más.

Todo en conjunto es una vista que incluso a él, pese a lo desagradable que le parezca el tipo, le hace casi babear.

Kim SeokJin no es un maldito juego, el chico es guapo y sexy, demasiado, y esa noche luce malditamente bien.

JungKook siente que lo odia un poquito más.

— ¡Viniste!

Jin sonríe de manera grande al ver al pelinegro, había jurado que el chico realmente no iba a llegar.

¿𝒄𝒐́𝒎𝒐 𝒉𝒂𝒄𝒆𝒓 𝒒𝒖𝒆 𝒎𝒆 𝒈𝒖𝒔𝒕𝒆 𝑲𝒊𝒎 𝑺𝒆𝒐𝒌𝒋𝒊𝒏?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora