“Confesión a Minseok” esta era la nota que tenía escrita un pequeño y arrugado, pero llamativo post-it de color amarillo; Jongdae había decidido que anotar lo mismo en casi 100 post-its lo ayudaría a tener la confianza de confesarse nuevamente. 99 hojitas de color verde permanecían esparcidas por toda su habitación mientras solo la amarilla brillaba con elegancia en la puerta de su armario.
La cita estaba planeada por completo. Primero irían al parque de diversiones, después irían por un postre, luego cuando ya la tarde empezara a menguar Jongdae lo llevaría a su colina y allí se confesaría por segunda vez.
Tal cual el plan, Jongdae recogió a Min y juntos fueron al parque de diversiones a eso de las 11:00am, montañas rusas, casa del terror, carrusel, rueda de la fortuna, luces y colores, algodón de azúcar, tiro al blanco, caídas, raspones, risas, muchas risa… de eso estuvo lleno el día. 3:30pm, ambos morían de hambre así que fueron por algo de comer; un par de hamburguesas, refrescos y el postre (helado de chocolate y menta para ambos); el almuerzo termino entre risas y alegría… todo iba perfecto. 4:30pm, juntos salieron de la heladería y decidieron caminar un rato, “a donde sus pies los guiaran” pensó Min, los planes de Jongdae eran diferentes.
-Min…- Ambos frenaron en un punto del camino, Jongdae se acercó al Baozi y puso una venda en sus ojos.
-¿Qué haces?- Dijo entre risas el pequeño.
-Es una sorpresa… cuando lleguemos te podrás quitar la venda.- Min sonrió en respuesta y continuaron su camino, ahora Jongdae era quien guiaba los pasos de ambos. Sus manos estaban unidas, faltaba poco para llegar.
-Me hago una idea de tu sorpresa.- Sonrió el pequeño y sacó una suave risita de Jongdae. El camino se volvió un poco empinado y en un corto instante se volvió plano; el aire se sentía un poco más frio y el ambiente olía fresco.
-¿Recuerdas este lugar?- Jongdae descubrió la vista de Minseok y este fijo sus ojos en el paisaje frente a él.
-Luce un poco triste ahora…- Caminó hasta donde antes lucia el árbol fuerte y frondoso.- Ya no está el árbol… y las flores…- Miró con tristeza el suelo bajo sus pies.- Se han marchitado…- El cielo estaba cubierto por una fina capa oscura; habían caminado casi por dos horas, la tarde empezaba a dar entrada a la que sería una fría noche.
-Baozi…- El corazón del pequeño saltó con fuerza en su pecho y levantó su mirada hacia el chico que estaba a unos pasos de él. Durante un rato solo se miraron, ambos jurarían que el tiempo se detuvo en aquel instante.- Te amo Minseok…- Dijo sin rodeos, igual que hacía 2 años; el rostro de Min era indescriptible, había una mezcla de tristeza, vergüenza y enojo. Sus ojos brillaban por las lágrimas que empezaban a agolparse en ellos y que no tardaron en salir.- ¿No huirás esta vez?- Jongdae se acercaba con pasos lentos, pausados, cautelosos. Minseok no quería huir, no quería porque...
-¿Por qué Jongdae? Yo… ¿por qué yo?- Su voz sonaba quebrada y lastimera; los pasos de Jongdae se detuvieron a solo unos pocos centímetros del pequeño; sus miradas permanecían conectadas y el llanto de Minseok aumentaba sin piedad.
-Esto…- Jongdae metió su mano en el bolsillo de su chaqueta y sacó un papel pequeño y arrugado, era amarillo o eso pudo apreciar Minseok. La luz estaba desvaneciéndose en la colina y Jongdae se tomaba su tiempo para desenvolver el post-it.- Lo hice ese viernes en la mañana… esta algo arrugado…- Jongdae extendió su mano y Minseok tomo el post-it.
Sus ojos se abrieron ampliamente y las lágrimas se detuvieron por un instante solo para continuar después con más violencia.
-Cada día… lo llevaba conmigo… a la escuela, cuando salía a caminar, cuando venía a esta colina… cada día me habría confesado… cada día habría soportado tu rechazo… pero no quería incomodarte… no quería que huyeras más… así que solo me recordaba a mí mismo, que debía confesarme… una y mil veces hasta que tu cedieras…- Jongdae tenía su mirada fija en los sorprendidos ojos que lo miraban con intensidad.- Sé que lo del post-it es tonto… pero Sehun me dijo que si algo está escrito en un post-it, entonces es importante… así que… bueno… Minseok, este es el último día de nuestro acuerdo… creo que todo acabó ¿no? Ya… ya no tengo más tiempo, y tu… no te pude enamorar… otra vez fracasé…- Su sonrisa era nostálgica y su mirada estaba en algún punto inexacto del suelo; el llanto de Minseok había cesado y miraba con detenimiento al chico frente a él.
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El Peor Día De Mi Vida
أدب الهواةA veces cuando me pongo a pensar en cómo va mi vida, me pregunto... ¿Algún día va a cambiar?... ¡Nah! Con mi suerte las cosas se volverían peores... o eso creo. Otras publicaciones: http://amor-yaoi.com/viewstory.php?sid=116071#sthash.tVEcMFEA.dpbs
