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Jaden paró el auto enfrente de un ¿hotel? ¿Que hacemos acá? Se bajó y antes de que yo pueda hacer lo mismo cerró con seguro. Me crucé de brazos enojada mirando la ventana.

—mi celular—hablé sola por la gran idea que se me había ocurrido.

Lo busqué en mi campera y en todo el auto pero parece ser que no estaba.

—mierda—suspiré frustrada porque mi única posibilidad de que Abby y Daisy me busquen se había ido.

Ya me estaba quedando dormida y el efecto del alcohol iba desvaneciendo, que bien. Jaden abrió la puerta de mi lado y me miró.

—vamos.

—no, quiero ir a mi casa—dije cansada.

—¿por que tenes la costumbre de hacer todo tan difícil?—rodó los ojos.

Giré mi vista hacia otro lado y Jaden me agarró de la muñeca para sacarme del auto.

—soltame imbecil.

Me arrastró al hotel y me llevo hasta el ascensor. Apretó un número y empezamos a subir.

—te dije que me sueltes.

—esta bien, pero no hagas estupideces—me amenazó y me soltó.

—¿que hacemos acá?—pregunté, espero que por lo menos me diga si no me voy a volver loca.

Me miró y después volvió a mirar al frente. Después de subir unos pisos más el ascensor paró. Jaden salió directo hacia alguna pieza, supongo, a diferencia de mi que me quedé ahí. El volvió, me agarró otra vez del brazo y me llevo a una pieza.

La pieza era blanca, había una cama grande con dos mesitas de noches a los costados y una alfombra peluda blanca a los pies de la cama.

—veni, sentate—Jaden palmeo la cama.

Me senté un poco desconfiada y lo observé de la cabeza a los pies.

—entonces... ¿me vas a decir que hacemos acá?

Soltó un suspiro y habló.

—me volvió a engañar—bajó la cabeza, pero no entendía.

—¿qué?

—cuando estábamos en tu casa me preguntaste que había pasado con Mads, ella me engañó—iba a hablar pero antes de que pueda decir algo me interrumpió—si pensas que es la razón por la que te busque esa no es.

—okey...—solté un suspiro y trate de pensar lo que iba a decir—¿que es lo querés, Jaden? 

—quiero que empezemos de nuevo. Nose cuantas veces te busqué para pedirte perdón, pero con esta vez te doy a entender que no podemos estar separados. Aunque yo no te haya buscado, ni vos a mi, es una señal de que tenemos que estar juntos.

—es que yo ya no tengo ganas de salir lastimada, no otra vez. ¿Que me asegura que no me vas a romper el corazón?

—si no me lo rompes vos a mi no tendré motivos para hacer lo mismo—me mostró su perfecta sonrisa.

Por un lado creo que ya tengo que superarlo y por otro creo que necesito quererme un poco más. Hay una situación y es que si yo lo dejo ir me voy a arrepentir, y voy a estar hace como 6 horas atrás. Creo que es tiempo de darle otra oportunidad, ni una más.

—está bien, pero si me lastimas juro que no voy a dejarte vivo o tal vez sin hijos—lo miré amenazante.

—todo menos sin hijos, te lo suplico—nos reímos.

Tocaron la puerta y se escuchó que hablaron.

—servicio al cuarto.

Jaden se levantó a abrir y había un señor con una botella de sidra o champagne con dos copas.

—¿querés?—preguntó una vez que el señor se había ido.

Asenti y sirvió en las dos copas.

—¿de verdad me querés?—dije una vez que separaba mis labios de la copa.

—muchísimo y sé que vos a mi no—odio admitirlo pero tiene razón, no se quiere a una persona que te lastimó, al menos no por un tiempo.

—¿y si lo sabes por qué querés que lo intentemos?

—porque sos un riesgo que que prefiero correr, además... lo vales y mucho—creo que voy a llorar.

—está bien—sonreí de lado.

(...)

—tomarnos esa botella de... champagne más el alcohol que teníamos nos hizo mal—dijo acostado.

—pienso lo mismo.

Estire mi brazo para agarrar el celular de Jaden que estaba de su lado y ver la hora. Una vez que vi que eran las 4:11 a.m. traté de dejarlo en su lugar ¿por qué traté? Porque me caí encima de el.

—perdón—mierda, desde acá sus labios se ven mucho más lindos, que ganas de probarlos.

—si no me vas a dar un beso salí de arriba mío porque no me contengo.

Pasé mi mano por su suave pelo y después por su cara. La bajé hasta el primer botón de su camisa y lo desabroche. Después por el segundo y cuando llegué al tercero lo miré, el tenía una mirada confusa pero a la vez parecía feliz. Me senté encima de el y soltó un jadeo, le sonreí. Seguí desabrochando su camisa hasta ver su pecho y abdomen desnudo, lo acaricie.

Le di besos en el cuello y pude notar como el se estremecía. Lo seguí hasta llegar a su boca que dudé en besar, sé que si lo hago voy a perder el control sobre mi.

—yo te advertí—seguido de eso me besó.

Unos segundos después me separé de él y dirigí mis manos al botón de su pantalón.

—Blair ¿estas segura?—yo solo lo miré.

Probablemente no lo esté pero, el alcohol no me deja reaccionar y estar cerca de Jaden tampoco lo hace.

Inconscientemente le bajé los pantalones a Jaden y el me sacó la pollera dejándome solamente en body, recordemos que todavía estaba arriba de el. Me acerqué y lo besé; un beso necesitado, con pasión y una mezcla de emociones que ni yo sé explicar.

—me encantas tanto—dijo en mis labios.

—shh, no lo arruines.

Empezó a acariciarme el cuello y después siguió por las tiras de mi body...

solo por fama Donde viven las historias. Descúbrelo ahora