primera vez

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gerard, 17

frank, 16

-¿crees que somos los adolescentes más aburridos de todo jersey? -preguntó el pelinegro a su mejor amigo.

-¿lo dices por qué nunca salimos o por qué no nos han invitado a la dichosa fiesta?

-un poco de ambas supongo. -respondió gerard dudoso. -bueno por lo de la fiesta no, creo que no sabría comportarme en una.

-es porque nunca hemos ido a una.

-podríamos comprar algo de alcohol y hacer una fiesta los dos juntos.

-eso a sonado bastante gay para venir de la boca de gerard heterosexual way. ademas no creo que sea una buena idea, la ultima vez te sentó un poco mal.

-es que eso fue mucho alcohol. -se excuso gerard.

-una gotita de vodka y ya estaba encima mío besándome.

-no necesito alcohol para besarte.

-¿ah no? ni siquiera te voy a pedir que sea en público, ahora mismo aquí no hay nadie. -dijo frank con voz prepotente al saber que gerard no se atrevería.

-¿ahora? -gerard se había puesto nervioso con rapidez. -frank, no se si sería lo más correcto.

-sabía que no te atrae...

las palabras de frank fueron cortadas por el pelinegro abalanzándose sobre él. hacía mucho que sus bocas no entraban en contacto y tal vez eso explicaría porque se necesitaban tanto. era un beso baboso y un tanto inexperto, acompañado por una gran intensidad que quemaba a los dos chicos.

-si me atrevo sin alcohol.

esta vez frank fue el que inició el beso subiendo rápidamente de tono a uno más lujurioso. ambas bocas danzaban en un baile de torpes pasos y algunas pisadas, aunque el ritmo lo habían captado más o menos desde el inicio.

los labios de frank habían abandonado los labios de gerard para bajar por el pálido cuello dejando un rastro baboso y frío. las manos del menor se posaron sobre el borde de la camiseta haciendo que esta volará por la habitación y aterrizara en algún lugar de esta, seguida de la propia que también había llevado el mismo camino. los labios de frank siguieron bajando por el pálido pecho logrando algunos suspiros del ojiverde.

-frank, para.

el rostro confundido del menor subió a la altura en la que estaba el del pelinegro para quedar frente a frente.

-¿qué pasa? ¿he hecho algo mal?

-no, no, no, todo está bien, pero vamos muy rápido. creo que es mejor dejarlo.

un quejido de frustración salió de los labios del menor, aunque esa había sido la vez que más lejos habían llegado. el pelinegro volvía a llevar puesta su camiseta y volvía a estar sentado contra la desnuda espalda de su amigo.

-¿es por qué eres heterosexual? -gerard le miro confuso. -si es por eso yo podría ser el pasivo.

-oh no. -gerard soltó una risa nerviosa. -no es por eso.

-¿por qué es? -gerard lo había mirado con una cara asustada. -si no me lo quieres decir está bien.

-no es eso, es que ya sabes yo no...

-¿siempre paramos por qué tu nunca lo has hecho antes? -grito frank.

-si y baja la voz.

-yo tampoco lo he hecho antes.

-¿cómo? si siempre pareces muy seguro que hay que hacer.

-supongo que es así como funciona la intuición.

cuando la cosa se habia vuelto incomoda en la habitacion y gerard habia entrado en un medio trance discutiendo consigo mismo sobre si era tan heterosexual como pensaba o si deberia dejar esa mierda atras para simplemente estar con frank como el queria.

-creo que deberíamos hacerlo. -dijo gerard en voz baja como si lo que fueran hacer fuera un secreto.

-no te quiero presionar, si lo vamos a hacer por mi, prefiero esperarte.

-estoy seguro.

gerard se volvió a acercar a los labios del menor, esta vez en una danza suave y con un ritmo tranquilo y agradable. de la boca del menor salió un pequeño gemido de lo agradable que le resultaban ese tipo de besos. las manos de frank volvieron al borde de la camiseta del mayor haciendo que volviera a tomar el mismo camino. juntaron sus pechos para continuar con el dulce beso. las manos de gerard se cruzaban sobre los hombros de frank y las de frank estaban apretando la cintura del mayor. el beso se cortó por la falta de aire y apoyaron sus frentes y sus narices mirándose con una sonrisa boba.

-te quiero mucho. -dijo frank.

la boca de frank fue la que volvió a tomar la iniciativa bajando los el tibio cuello del mayor, dejando leves mordiscos que causaban escalofríos al mayor. la boca de frank se deslizaba despacio sobre el torso pálido del mayor. paró su boca sobre los pezones del mayor para dejar suaves mordidas sacandole a gerard gemidos. ambos podían sentir sus erecciones despertar. las manos de gerard viajaron al pantalón de frank para bajar su cremallera y sacar el pene del menor y empezar a mover la mano de arriba a abajo haciendo que ahora el menor fuera el que soltara leves gemidos sobre el pecho del mayor. las manos de frank también bajaron hacia la cremallera del contrario y sus labios volvieron a juntarse en un beso lujurioso. mientras ambos masturbaban al compas sus ya duros miembros. ambos acabaron recostandose en el suelo de la habitación de frank con el cuerpo de gerard encima del de frank. los pantalones al igual que las camisetas empezaron a sobrar y acabaron en algún lugar de la habitación.

-espera, vamos a la cama. -frank se levantó y ofreció su mano para que gerard le siguiera.

frank acostó a gerard en la cama y colocó la almohada debajo de sus caderas para poderlas elevar.

-te voy a preparar, supongo que duele un poco. intentaré ser cuidadoso.

frank lamió bastante dos de sus dedos ante la atenta vista de gerard. con delicadeza introdujo uno de estos en la cavidad del mayor el cual ante la invasión cerró sus ojos con fuerza y agarró la sábana de la cama. frank al ver eso dedicó su otra mano a darle atención al miembro del pelinegro para intentar distraerlo del dolor. poco a poco y viendo que gerard se acostumbraba al tamaño metió otro de sus dedos y empezó a moverlos en círculos y a crear un movimiento similar al de unas tijeras.

-frank, ya puedes. -dijo con voz temblorosa gerard.

frank al escuchar la voz de gerard sacó sus dedos de la cavidad del pelinegro para colocar la dura punta de su miembro. aunque la entrada de gerard se había dilatado bastante por los dedos de frank, el dolor punzante seguía ahí. de los ojos de gerard salian lagrimas cuando toda la excepción de frank estaba dentro suyo esperando porque se adaptara. cuando gerard se calmó y se acostumbró más o menos al tamaño del menor le pidió que comenzara a moverse, así se inició el vaivén lento sacando pequeños gemidos a frank. el miembro de frank se sentía ahogado por las paredes apretadas de gerard, aun así era una sensación fantástica. gerard por su parte seguía sintiendo dolor hasta que una de las embestidas de frank dio en su próstata sacándole un gemido fuerte.

-vuelve a golpear ahí, por dios. -digo gerard por una voz cargada de lujuria.

frank sonrió intentando volver a embestir sobre la próstata de gerard sacándole más gemidos. el dolor seguía ahí, pero cada vez que frank acertaba a embestir su próstata era mil veces mejor la sensación de placer.

unas embestidas más tarde frank acabó dentro de gerard y masturbo el miembro del mayor hasta que este se corrió entre sus cuerpos. frank salió de la cavidad del mayor y se tumbó a su lado relajando sus respiraciones.

-¿qué tal estás?

-me duele, pero ha estado bien.

-lo repetiría una y otra vez contigo.

gerard sonrió y abrazó a frank escondiendo su cabeza en el hueco del cuello.

-te quiero muchisimo.

-yo a ti más, gerard.

os quiere, alex.

frerard; 30 day one shot smut challengeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora