dom/sub

351 22 24
                                        

advertencia: bienvenidos a otro one shot en el que creo que ignoro la temática, al menos parcialmente.

gerard, 43

frank, 24

frank no iba a decir que odiaba esto porque sacarse fotos con poca ropa y subirlas a internet para quién tuviera 15 dólares para pagarle realmente le gustaba y le dejaba un buen dinero, pero una cosa diferente era lo que estaba apunto de hacer.

se encontraba delante de la gran casa de uno de sus seguidores más fieles. le había contratado para una noche sin muchos detalles y cuando frank vio la cifra con cuatro ceros por una sola noche no pudo negarse, la universidad era cara y su familia había decidió darle la espalda cuando se declaró como homosexual.

llenó sus pulmones con todo el oxígeno que pudo y llamó a la puerta. no pasó mucho tiempo cuando un hombre entrado ya en sus cuarentas con el pelo largo y con algunas canas, tenía una barba cortada desigual y una chaqueta verde militar. no se parecía para nada a lo que frank se hubiera imaginado, pero tampoco estaba tan mal.

-tu debes ser frank, adelante. -dijo el hombre que había pagado esa exorbitante cifra por estar una noche entre sus piernas. -yo soy gerard way ¿quieres una copa?

frank negó y entró a la gran casa atemorizado por lo que gerard le fuera a pedir. a simple vista el mayor no parecia un hombre al que le gustara el sexo duro con jovencitos, pero tampoco se veia como alguien que pagara a jovenes en internet por fotos con poca ropa.

-siéntate quiero explicarte de qué va a tratar nuestra noche.

el castaño le hizo caso a sus palabras. el sofá rechino ligeramente bajo su peso. el mayor se sentó en un sillón enfrente. parecía nervioso aun cuando no había empezado a hablar.

-no se muy bien por donde empezar, pero quiero que mmm... como que te vistas con... aaaamm ¿cuero? y pues eso... que me, bueno ya sabes. -dijo gerard totalmente nervioso.

-¿qué? -frank solo había entendido la parte de vestirse de cuero.

-a ver, quiero que me pegues y... eso -se hizo una pausa muy incómoda en el salón.

-¿cómo? ¿quieres que yo te pegue a ti? -frank estaba confuso con la petición del hombre, ya se había mentalizado para que fuera él quien recibiría. -¿como una dominatrix?

-sí, algo así. supongo.

el silencio en el salón era muy incómodo con gerard arrepintiéndose de haber expresado ante el joven su deseo de ser dominado. el castaño apuro a beberse la mitad del vaso de whiskey que le quedaba al mayor antes de ponerse de pie.

-¿dónde está mi ropa? -gerard nervioso le indico el camino a una habitación blanca y le entregó una bolsa. -voy a ir al baño a cambiarme y cuando vuelva quiero que estés desnudo y a cuatro en esa cama como la zorra que eres. ¿entendido?

el mayor asintió idiotizado ante las palabras del menor. empezó a desnudarse rápidamente y se colocó sobre la cama. estaba respirando rápidamente cuando el menor llegó. gerard giró su cabeza para verlo, las cintas de cuero cruzaban su pecho por encima de sus tatuajes, la pequeña ropa interior casi no cubría su hombría y las medias de red solo acentuaban sus preciosas piernas.

-¿te gusta, zorra?. -dijo frank con una sonrisa de superioridad. -claro que te gusta, mira lo que le provoco a tu patética polla.

frank se colocó entre las piernas de gerard acariciando con delicadeza los muslos del mayor,

-como no has tenido la cortesía de dejarme ningún juguete, usare mi propio cinturón. quieres que te golpee ¿verdad?

frank azotó con fuerza sobre la nalga izquierda del mayor haciendo que esta se volviera rosa ante el golpe y logrando que gerard soltara un gemido de placer. múltiples golpes aplicados con más fuerza llegaron tras el primero dejando toda la zona roja y a gerard llorando patéticamente. frank tiró el cinturón en algún punto de la habitación.

-¿qué te pasa? han sido unos 15 azotes y ya estás llorando. -dijo frank apretando las nalgas heridas de gerard y logrando que este se quejara y sollozó más fuerte. -no aguantas nada, eres tan patético. date la vuelta.

gerard le hizo caso rodando sobre la cama y acomodándose sobre su espalda con las rodillas dobladas dejando un espacio para frank entre sus piernas.

-mira tu pequeña polla, si está goteando por mi. -frank agarró con fuerza el duro miembro de gerard haciendo que este jadeara. -¿vas a llorar si aprieto con más fuerza?

-rojo, rojo, rojo. -frank soltó el miembro de gerard al oír las palabras que intuía que era su palabra de seguridad.

-disculpa, no pretendía...

-continúa, por favor.

tras esa pequeña pausa, frank se volvió a meter en su rol dominante. frank colocó sus piernas a ambos lados de las caderas de gerard.

-vas a atragantarte tan fuerte con mi polla.

gerard se apoyó sobre sus antebrazos abriendo la boca, frank empujo su duro miembro dentro de la boca de gerard deslizando hasta que este se atraganto y volviendo a sacarla con suavidad. el vaivén fue subiendo de intensidad, frank agarró con fuerza el pelo largo de gerard y empujo su miembro más profundo logrando que el mayor se atragantara. frank sacó su miembro goteante y le dió la vuelta a gerard colocándolo boca abajo sobre la cama.

-eres todo una perra.

gerard gimió cuando frank se volvió a colocar sobre el. frank escupió sobre la entrada del mayor y pasó la punta de su mojada polla sobre la apretada entrada.

-metelo, por favor.

-nadie te dio permiso para hablar gilipollas. -fijo frank volviendo a golpearlo donde ya le había golpeado antes.

frank metió con dureza su miembro forzando totalmente la entrada del mayor que no había sido preparada. el mayor soltó un gemido de dolor, frank mantuvo su miembro dentro esperando a que el mayor se acostumbrara antes de empezarse a mover lentamente. gerard gimió cuando se acostumbró, entonces frank se empezó a mover con más fuerza.

los gemidos, las pieles húmedas chocando y los muelles del colchón era lo único que sonaba en la habitación. frank levantó a gerard contra su pecho moviéndose más rápido en su interior. el duro ritmo llevado por frank embistiendo contra la próstata de gerard le hizo correrse. frank soltó a gerard y siguió embistiendo contra el mayor un par de veces que se corrió en el interior del mayor soltando un gemido.

ambos se quedaron tumbados en la cama mirando al techo blanco respirando agitadamente.

-¿te apetece un cigarro? -preguntó el mayor.

frank giró la cara hacia gerard. -claro.

soy un horrible cerrador de historias o algo así.

bueno ¿qué os ha parecido?

os quiere, alex.

frerard; 30 day one shot smut challengeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora