Capítulo 46

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POVJess

Toco mi vientre plano y respiro profundo, hace una semana Jean y yo nos enteramos de que seremos padres nuevamente. Al principio sentí pánico, durante el embarazo de Ethan la pase realmente mal. Luego del casi primer aborto que tuve, me asuste tanto que prometí que nunca iba a pasar por algo así, y no hablo de tener otro bebe en si, si no del terror de que lo puedo perder en cualquier momento.

Me encuentro sentada en una habitación, las paredes son de color gris y blanco, apoyo los brazos sobre la mesa metálica enfrente mio. Un gran vidrio de color negro se encuentra en una de las paredes.

Respiro, y trato de calmar mi pulso, Jean no quería que hiciera esto y de hecho se enojo tanto que terminamos discutiendo. Pero mi curiosidad y la necesidad que tengo de por fin poder cerrar aquella etapa de mi vida no me dejaba dormir, por eso estoy aquí esperando que traigan a Chad.

Las gruesas puertas de metal se abren y detrás de ellas puedo ver como entra Chad escoltado por un policía. Aquel traje naranja cubre su cuerpo y sus manos están sujetas por delante con esposas.

Mi corazón rebota dentro mio, toma asiento enfrente mio, con su mirada fija en mis ojos.

-- Cinco minutos --habla el guardia.

No aparto mi mirada de el y el tampoco de la mía. De pronto larga una carcajada como si le hubieses contado un chiste, mi piel se eriza y no digo nada.

-- ¿Vienes para que te de una explicación de por que un tipo cualquiera que conociste hace poco se obsesionó contigo y quiso matarte? --pregunta y sonríe cínicamente.

-- Me encantaría saberlo.

Hablo seria.

-- Pues...

-- No se quien te crees que eres, y tampoco entiendo que carajos te hice -- hablo seria-- enserio espero que tengas una buena explicación y de que te arrepientas de lo que has hecho --aclaro.

-- No me arrepiento de nada --habla enojado.

-- Chad lo que hiciste esta mal, hubieras hablado conmigo y podríamos haber resuelto...

-- Oh, no me vengas a ofrecer tu ayuda como si estuviese arrepentido --aprieta los dientes-- No me arrepiento --repite-- Tú, maldita zorra, mataste a mi hermano...

Suelta y la sangre de mi cuerpo desaparece.

-- Yo lo observaba cada día como se iba volviendo loco por ti y tu lo único que hacías era revolcarte con el que se te cruzaba...--sus ojos se inyectan en sangre-- Pensé que te había superado cuando no te vi mas junto a el, pero luego apareciste y lo mataste.

-- Yo no...

Trato de hablar pero no se que decir, ¿Es hermano de Francisco? Nunca conocí a su hermano, solo a su madre.

-- ¿Francisco es tu hermano?

-- Desde el momento que me entere, quise matarte, pero no tenia ningún plan --continua-- Y aquel día que te vi en aquella oficina supe que eras tu, por poco tu belleza me encandila, como haces con todos. Pero no lo permití.

-- Chad...

-- Te odio, me quitaste a mi hermano --comienza a llorar angustiado.

-- Yo no lo hice Chad, el tomo decisiones que lo llevaron a aquel destino --hablo ahogada por las lágrimas-- Yo amaba a tu hermano, pero el no me amaba a mi, el estaba obsesionado...

-- No...--golpea sus puños sobre la mesa de metal haciendo sonar las esposas. Me sobresalto del susto.

-- Chad, yo no mate a tu hermano, sus decisiones lo mataron...tienes que entenderlo...--llora como un niño frente a mi, las lágrimas también caen por mis mejillas al observar aquella imagen.

¿Sigo Siendo Tuya? © {LIBRO II}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora