El chico Tigre entró e interrumpió aquella advertencia que el otro daba. ――Leanne me envió dice que te necesita para poner orden en un lugar, yo me quedaré a suplirte.
――¿Ves? Eres privilegiada. Si fueses otra persona, fácil Leanne te hubiese dejado tirada en aquella habitación. Piensa en lo que te dije. Eres tú o ellos. ――Salió, permitiendo que el otro entrará y tomará su lugar dentro y recargado en la puerta.
――¿No te gusta la Mantequilla de Maní?―― preguntó el otro. Este sujeto tenía la voz mucho más ronca y gruesa que el otro y su cabello era de color rojo y rizado.
――Tú te llevaste a Heosun, ¿Cómo está él?
――Mejor.
――Gracias, por cuidar de él cuando se sintió mal.
――No lo estaba cuidando.
――¿Puedo pedirte un favor?
――¿Por qué crees que te haría-
――Él es muy asustadizo, en la escuela lo molestan por eso, dicen que es ridículo que a su edad no quiera arriesgarse o sufra de ataques de pánico o ansiedad.―― susurro.―― ¿Podrías decirme cómo está cada día? Sé que es casi imposible, porque no sé hasta cuándo él estará vivo, pero quisiera saber al menos cuando lo está. Además... no quiero quedarme sin saber si él fue herido. ¿Podrías? Bastará con un "sí" o un "no" con la cabeza. con cualquiera de esas dos cosas yo me doy por bien servida.
――Come y haz lo que Leanne te dice y ya veré si quiero hacerte ese favor.
――Gracias.
Era raro decirle eso a una de las personas que la mantenían prisionera en el lugar, pero de verdad quería saber el estado de Heosun.
Finalmente dio un mordisco a la rebanada de pan tostado, que se sentía como gloria en su paladar.
La segunda alarma sonó, eso fue lo que la despertó, iba a ponerse de pie para salir, como le habían dicho pero el de la máscara de Tigre negó con la cabeza.
――Leanne fue clara, descansarás el resto del día. Así que puedes volver a dormir, más tarde te llevaré a tu habitación con tu grupo.
"Deberías aprovechar, cualquier persona aquí dentro daría lo que fuera por ser la favorita de Leanne"―― esas fueron las palabras de aquel hombre.
Y si hay que ser honestos, prefería por mucho pasarla dormida que enfrentar aquello.
Horas más tarde, el de la máscara de Lobo regreso, vio a su compañero sentado en el sofa que había en la habitación.
――¿Cómo está?
――Comió todo y le subí un platón de fruta, las devoró todas en minutos.
――Sigo sin comprender qué hace ella aquí.――le miraban dormir plácidamente.
――¿Por qué?
――Leanne la trajo, pero tampoco quiere ponerla en peligro. Es algo estúpido.
――Tal vez solo quiere una nueva estrella, como nosotros.
――No me jodas con eso. ―― dijo malhumorado. ―― Se ve muy inofensiva. No tiene pinta de ser mala persona.
――Tu y yo tampoco lo éramos. ―― guardaron silencio, recapitulando los años que han estado ahí y lo que han hecho. ――Me pidió que cuide del chico del otro día.
――Bueno, ya lo cuidaste esa vez, no te será problema hacerlo de nuevo.
――Me recordó a mi. Débil, asustado, la primera vez que llegamos aquí. Solo creí que debía hacer algo.
