8
LA INEXORABLE EVOLUCIÓN
―Sí, son hermanos. Su historia es muy complicada. Ellos...
―Prefiero no saberlo―le interrumpió Charlie rápidamente porque le había parecido que si no, iba a contarle toda la historia que involucrase a los cinco chicos.―Creo que si tengo que enterarme de sus vidas personales tienen que ser ellos voluntariamente quienes me lo cuenten. Y así me gustaría que fuese con todo lo que tenga que ver respecto a mí.
Charlie prefería seguir en el anonimato en ese sentido. Le había parecido lógico que Andy y Shailene se enterasen de parte de lo que había vivido en el viaje, después de todo, estaban buscándola y necesitaban información para poder ayudar a Greg Kirkman. Pero que le contase a cualquiera sus intimidades con total libertad no le hacía ni una pizca de gracia. Sería como quedarse en pelotas en medio de una sala abarrotada de gente desconocida.
Le enseñó el edificio donde se impartían las clases. Era bastante raro porque no había un gran número de aulas, pero las pocas que había eran enormes, desprovistas de meses, sillas y libros y repletas de elementos extraños que Charlie no pudo identificar. En algunas paredes había placas de metal de tres metros de altura. A saber para qué.
También había un gimnasio, con cintas para correr, mancuernas, pesas y muchas otras máquinas para hacer ejercicio. Dentro del mismo gimnasio había una piscina alargada con agua acondicionada. Olía a cloro de una manera agobiante, Charlie se sintió mareada.
Después, le enseñó los jardines, con zonas de descanso, bancos, farolas de estilo rústico y columpios con toboganes y balancines. El césped estaba muy bien cuidado, tan minuciosa y escrupulosamente arreglado que Charlie se preguntó si tendrían a alguien ocupándose del mantenimiento de la Riverside Academy.
De vuelta al edificio principal le enseñó el comedor, que estaba a mano derecha en el vestíbulo, como Charlie había supuesto la noche anterior. Además, era una zona que le resultaba extrañamente familiar, era el lugar que había visto en los recuerdos de Andy. Aunque esta vez estaba desierto. Le explicó que había unos horarios muy estrictos a la hora de las comidas y las cenas; los desayunos y las meriendas tenían horarios más amplios y, además, había unas grandes neveras y despensas en las que podían picar cosas a su gusto a cualquier hora.
La biblioteca estaba en el primer piso a mano izquierda en la bifurcación de las escaleras. Había tres plantas, y todas tenían la misma estructura: bifurcaciones a ambos lados y extensos pasillos repletos de puertas. También había ventanales en vez de paredes en todas las plantas.
A mano derecha en el primer piso había zonas de estudio y una sala impresionantemente grande con televisores, ordenadores y una gran pantallas conectada a un proyector.
En el segundo y tercer piso estaban todos los dormitorios, tanto de los profesores como de los alumnos.
Había una cantidad ingente de chavales, subiendo y bajando las escaleras a trompicones, hablando, jugando, peleándose, tocando puertas, en grupos, sentados por los jardines, en las mesas.
―A decir verdad, no hay una clara diferencia entre alumnos y profesores. Aunque la mayoría de las personas que has visto son gente joven de unos doce a veinte años, aquí hay gente de todas las edades. Hay un pequeño grupo de niños que rondan entre los cinco y diez años y, luego otro grupo aún menor con personas de mayor edad, a partir de cincuenta años de edad.
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Los seis elementos
FanfictionCharlie es una chica huérfana que se ha visto obligada a vivir en las calles desde una edad muy temprana. Sin saber nada acerca de su pasado, sin identidad y con un extraño don que no le permite estar en contacto con las personas, el futuro que le e...
