Un pequeño brillo se dejaba ver por la pequeña ventana cubierta por cortinas que tenía el dormitorio, la cual ella no le dio mucha importancia la otra noche, era tarde y estaba cansados así que tras ver que la habitación estaba vacío ignoro el hecho de que había una cortina que cubría la ventana de la habitación.
Debido al pequeño brillo matutino se levantó, pero el chico ya no eatana.
-(¿Habrá salido?)
Pensó ella mientras comenzaba a explorar el lugar, la habitación vacía intentaba buscar cosas pero sólo había un armario que tenía su ropa y un cesto donde igualmente había ropa pero se podía presumir que era sucia.
Se dirigió a la cocina donde se hallaba un pequeño microondas sobre el cual había una bolsa con un poco de pan, un pequeño fregadero donde se hallaban los platos de ayer una mesada con unos cuantos cajones en el primero habia cubiertos, dentro del segundo habían sobres de té y el último tenía algunos trapos para limpiar, además se encontraba un pequeño refrigerador en una esquina muy pequeña, dentro de él sólo había un poco de comida instantánea o guardada para recalentar.
-(No sabrá cocinar, aunque bueno yo tampoco.... Nunca quise ir a ninguna clase de cocina y mi madre casi nunca cocina para preguntárselo.)
Pensaba mientras veía la comida en el pequeño refrigerador.
Su siguiente parada fue el baño, una ducha, un lavamanos, un retrete, cerca de la ducha había un shampoo y nada mas.
Tras eso sintió algo de hambre y decidió ir a la cocina, tomo una de las bolsitas de té y sacó un poco de pan, preparo rápidamente un simple desayuno y se sentó en la cama a comerlo.
No era la primera vez que tomaba algo de té aunque a ella le gustaba más los que tenían sabores algo más refinados como el de Oolong aún así el té normal no está mal.
Acabo de desayunar y se propuso a acabar los libros que le faltaban por acabar y parecían pocos.
Pasaron unas dos horas y media antes de que le volviera a dar hambre, calentó algo de la comida del microondas y la comió, se sirvió en un vaso un poco de agua y volvió a la lectura.
La luz del día a través de la ventana del otro lado se volvió ligeramente más opaca porque ya era de tarde y se aproximaba la noche, en todo ese tiempo el chico había salido ella estaba preocupada y incluso mientras leía a veces se quedaba mirando la ventana pensando "¿Estará bien? ¿Qué haré si le sucede algo? Espero vuelva pronto" ese tipo de cosas estuvieron en su mente constantemente y era natural por su actitud imaginativa y nerviosa.
¡Clac!
El sonido de la puerta abriéndose sobresale en aquel silencioso ambiente llamando la atención de la muchacha la cual gira rápidamente su cabeza hacia la puerta mirando como esta se abre lentamente para luego ver al chico que había estado fuera casi todo el día, ella rápidamente se dirige a la puerta y sin cuidar sus acciones lo abraza ya que aunque nunca lo demostrará estaba muy apegada a el y realmente le tiene un aprecio increíble por lo cual eso significaba su angustia que estaba reprimida y que no dejaría salir de ninguna otra manera.
-Supongo que te preocupe, lo siento.
El chico lo dijo antes de corresponder su abrazo y luego se separó de ella.
-Suelo salir casi siempre así que espero no te preocupes, hoy me apresure en venir por lo cual estoy más temprano de lo usual, aún así vine para ver cómo estabas, ¿Comiste la comida del refrigerador?
La chica asintió ligeramente aunque parecía más tímida de costumbre, eso debido a que al separarse de el se dio cuenta que actuó muy afectuosa tanto que la vergüenza la afectará un rato.
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DDLC (Proyecto Libitina)
ParanormalEn el corazón de un juego destinado a fallar, cuatro protagonistas tienen su lugar aunque nadie sabe su origen interactúan con ellas y ven siempre el caos que trae como resultado, en uno de esos tantos finales tristes, algo cambia permitiendo ver lo...
