El libro es sumamente interesante, ya que cada personaje tiene un desarrollo muy bien elaborado, lo que te deja con la intriga de querer saber más sobre la mente dañada de Steffano. La forma en que crea a Lilim y Noia para llevar a cabo cada asesinato con perfección es un reflejo de su genialidad, pero también de su inestabilidad mental.
Entre mas avanzas en la historia te das cuenta de que Steffano utiliza sus alucinaciones como una forma de quitarse la culpa de sus actos, pero esto solo lo lleva a caer en un abismo de desesperación y agonía. Su obsesión por Bianca es tan intensa que lo lleva a cometer actos que ni él mismo se da cuenta, lo que me hace preguntar quién está manipulando a Steffano.
Por un lado, está Lilim, la creación de su mente, que parece tener un control sobre él, y por otro lado, está su obsesión por Bianca, que lo lleva a matar por ella. Si lo veo desde mi perspectiva, podríamos decir que Steffano es un títere en manos de sus propias creaciones y obsesiones.