Pensaba que yo debería rogarle a la gente... Pero de un momento a otro mi mente se dio cuenta y dijo:
"Cariño, no estás para que te ruegen y tú tampoco para rogar, pero eres linda y no importa que tan mierda te hayan hecho sentir"
Ese día comprendí varias cosas, número uno, no necesito tener un cuerpo de miss universo para ser linda.
Dos, no necesito fingir ser alguien que no soy, tres, soy lo suficientemente linda como para tener un poco de ego y autoestima.
Cuatro, no importa que tan mierda me hicieron sentir, soy mejor que eso.
Cinco, soy mejor persona (en todo sentido) de lo que la gente me hacía sentir y seis, no debo llorar por nadie.
Aprendí muchas más cosas ese día, pero la principal es que ni importa la opinión de la gente, tu debes ser tu mismo y si les gusta bien y sino pues también, debes ser tu mismas porque la gente siempre va a criticar y si viven intentando darle gusto a la gente nunca serás feliz.