Hay sueños que despiertan en una persona el sentimiento más infravalorado. Sueños que despiertan traumas del pasado y amores imposibles de olvidar; una versión de ti que ya no está. Cuando soñé con esta persona, fue un momento de debilidad pero a la vez de fuerza. Yo sabía que era un sueño, pero algo dentro de mí quería que fuese real; por un segundo pensé que así sería, pero no lo fue. Entonces es como dicen: si esa persona avanzó, ¿entonces por qué tu no? Es difícil cuando estás acostumbrada a pasar tanto tiempo sola, y cuando llega alguien que hace hasta lo imposible por ti pero tu no puedes darle lo que esa persona quiere. Y luego están esos momentos donde la tiniebla te trae a aquello de regreso. ¿Por qué querer regresar a un lugar donde sabías a la perfección que no era el indicado? ¿Regresar al lugar que tú misma dejaste, aquél lugar que te hacía tanto daño pero a la vez te hacía feliz? Diablos, realmente no se porqué estoy escribiendo esto. Quizá porque necesito desahogarme, sabiendo a la perfección que no me leerían. Y eso me gusta.