En la clase hay ciertas preferencias, resulta que las que pertenecen al equipo de porristas no hacen deporte porque entrenan en ese tiempo mientras el resto tiene que jugar con los chicos al balón quemado, un clásico.
Entre este grupito de chicas se encontraba su capitana que era la rubia más odiosa que he conocido en toda mi vida, ya saben la típica chica popular malvada que se creía superior al resto del mundo. Su nombre, Vanesa, una riquilla hija de papá que le gustaba burlarse de los demás y acosar a los chicos del equipo de fútbol.
- Profesor nosotras ocuparemos aquella área de allá - señaló la parte izquierda del terreno - y usted puede quedarse con el resto. - le dijo al profesor como si fuera su superior dándole órdenes.
- Bien, entonces nosotros ocuparemos el lado derecho del terreno. - le contestó - Chicos empezaremos por formar dos equipos uno de chicas y otro de chicos y jugaremos al balón quemado, ya saben como se juega, al que le toque el balón se queda fuera. - nos dijo a todos.
Empezamos el juego y comenzaron a volar pelotas de un lado al otro. Yo trataba de esquivarlas todas y cada vez que miraba de reojo veía menos personas en mi equipo. Me consentiré lo más que pude y de un momento a otro solo quedaba yo y un equipo de cinco chicos.
"Por diosss ahora que hago" fueron mis pensamientos.
Para mi mala suerte se pusieron de acuerdo para entre todos sacarme y ganar el juego. Comenzaron a lanzar pelotas y yo esquivaba, de pronto me fijo que Abraham me va a lanzar una pelota y me concentro para tratar de esquivarla. En eso no me doy cuenta que otro chico me había lanzado una y de pronto ciento un fuerte golpe en la cara.
"Maldita sea, ahora me dolerá toda la cara".
De proto empiezo a sentir como un líquido va bajando de mi cara pasando de largo por mis labios y llegando al piso. Era sangre, mucha sangre y sin previo aviso caí sin más al piso y todo se oscureció.
Abraham Márquez
Tuve una clase demasiado aburrida a primera hora de la mañana, odio las clases del profesor Patrick, dan mucho sueño. Ahora me dirijo a mi clase favorita, deporte, se preguntarán porque es mi favorita, es muy simple soy el capitán del equipo de fútbol de la escuela.
Como sabrán estoy en tercer año y por si no lo sabían soy uno de los chicos más populares y por ende tengo millones de chicas detrás de mi, sí lo admito soy un poco mujeriego.
Llegue a los vestidores, me cambié y luego salí con el resto de los chicos a esperar a que terminaran las niñas. Mientras estaba hablando con los chicos, caminaba hacia nosotros esa chica que me crucé en el baño, muy bonita por cierto y luego me quedé mirándola como un bobo de la cabeza a los pies se veía tan sexy con esos shorts cortos y esa blusita. Ufff.
*Flash back *
Venía caminando un poco apurado ya que mi despertador no había sonado y era un poco tarde cuando de pronto choco con alguien. Cuando me giro veo a una hermosa chica rubia, con unos ojos verdes preciosos que te recordaban la naturaleza, unos labios carnosos que de pronto sin saber porque quería besar y un cuerpo con muchas curvas. Ufff era perfecta y me miraba directo a los ojos, muy segura de sí misma. Parecía un Ángel.
- Perdón, no te vi - me dijo. Ohh por diosss esa voz tan dulce, me producía un escalofrío por todo el cuerpo.
- No importa yo también venía distraído - le contesto con una sonrisa - ¿Cómo te llamas? Nunca te había visto antes por aquí.
- Pues no me has visto porque soy nueva. Estoy en primer año. Y mi nombre es Alexandra pero me llaman Alexa - fue su respuesta.
- El mío es Abraham, soy de tercer año. Mucho gusto.
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Perdida en el mundo
Novela JuvenilCuando acabo salgo envuelta en la toalla y solo con ropa interior debajo, me voy a lavar los dientes y de pronto choco con alguien cuando levanto la vista para ver quién es me quedo perdida y sin retorno. El chico más guapo que he visto en mi vida m...
