Malditas confesiones

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Me levanté de pésimo humor, en uno de esos días en los que te molesta hasta hablar y Samy lo noto con solo verme.

- Hemanas un aura tétrico - dijo Sasha

Le dediqué una mirada de esas que matan y en seguida se calló.

- Lo mejor será no hablar con ella hasta que se le pase a menos que quieran recibir una respuesta no muy agradable. Lo digo por experiencia. - le comento Samy a Carla y Sasha.

- Creo que mejor nos vamos ya - habló Carla

- Sí - la siguió Sasha

Y seguidamente desaparecieron por la puerta.

Hice mi rutina habitual, me duché, me vestí, me peiné y me maquille. Siempre me ha relajado maquillarme, pero eso sí, si algo me salía mal me ponía peor que antes ya que suelo perder la paciencia.

Por suerte el universo hoy estaba a mi favor y no tuve que corregir nada. Fui directo a desayunar donde me encontré con Fabi. Samy se sentó con Carla y Sasha en otra mesa y Fabio aprovechó para hacerlo conmigo.

- Hola Ale

- No estoy de humor, así que por el bien común te aconsejo que te sientes en otro lado.

Como habitúa a hacer no me hizo ningún caso.

- Si quieres podemos hacer algo hoy, no sé salir por ahí.

Como el no pretendía parar y yo no estaba de humor me puse los audífonos para escuchar música. Seguía haciendo movimientos con la boca al ritmo de Royalty de Ilira, lo que era un poco gracioso pero me sirvió de terapia.

Antes de levantarme e irme le dije

- Pasa por mi a las cuatro - y sin derecho a replica me marché

Hoy era sábado y no había clases pero tenía un trabajo práctico que hacer. No me gusta acumular todo para el final o después no tendré tiempo para todo.

En el pasillo alguien me agarró del brazo. Me volteé y al ver quién era el responsable me solté bruscamente.

- ¿Qué quieres ahora? ¿No fui lo suficientemente clara ayer?

- ¿Podrías dejarme hablar?

- No me interesa escucharte

- Bien, lo intenté por las buenas. Ahora por las malas.

Empecé a verlo todo de cabeza y mis pies ya no estaban en el piso. Tarde unos minutos en darme cuenta que me había trepado a su hombro como a un saco de papas.

Forcejeé con el tratando de bajar y lo único que obtuve fue una nalgada.

- ¡Oye! No te pases

- Si sigues moviéndote te daré otra.

No valía la pena seguir intentándolo así que espere a que llegara a su destino.

Cuando me bajó logré ver que me había llevado a su habitación y antes de que pudiera moverme le pasó la llave a la puerta y se la guardo en un bolsillo.

- De aquí no sales hasta que no me escuches.

Me crucé de brazos y puse mala cara pero estaba dispuesta a escuchar.

- Todo lo que pasó ayer fue una trampa de Vanesa. Me hizo creer que tenía problemas y solo traté de ayudarla.

- Sus únicos problemas eran de calentura

- No es eso, me hizo creer que la habían Hackeado y que la estaban chantajeando con unas fotos íntimas que tenía en él. Yo solo pretendía ayudarla.

Perdida en el mundoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora