VI

2.1K 194 24
                                        


El domingo llego más rápido de lo que me gustaría, sobre todo después de mi plática con Hiroyuki. Desde ese momento no había estado tranquila, los nervios me consumían a cada minuto, pero ya no había marcha atrás, no quería cancelarle a último momento a Kozume-san, sería una falta de respeto.

Me bañé y me vestí algo rápido, ya que, como de costumbre, iba tarde. Y aunque normalmente no tenía tanto problema con llegar tarde, hoy no quería llegar tarde con Kozume-san, así que tendría que apurarme lo más que pudiera para no desperdiciar esa franja de tiempo que había hasta la hora acordada. Al salir de la regadera, seque mi cuerpo y mi cabello, lo peine lo mejor posible y opte por dejarlo suelto aprovechando que hoy no hacia demasiado calor para tenerlo amarrado.

Me puse unos jeans azul claros con una blusa blanca de manga corta y encima me puse un suéter tejido, era delgado y holgado de color café claro. También me puse un reloj de color dorado bastante sencillo, unas pequeñas arracadas y un bolso de hombro color café algo más oscuro que el del suéter.

Al estar lista, baje para servirle la comida y agua a Tofu y Kuromai, tenía que irme rápido, pero aquellos gatitos me obligaron con sus lindos ojitos a jugar un ratito con ellos. Tomé sus juguetes y comencé a jugar con ellos, hasta que el sonido del timbre me hizo regresar a mi realidad.

No esperaba a nadie, lo cual hacía que estuviera algo alerta de esa presencia fuera de mi casa, me levante del suelo y camine a la entrada y me asome por una de las ventanas para ver quien era. Era el chico que se encargaba de la paquetería en la empresa. Abrí la puerta y lo saludé.

—Buenos días _____-san, le traigo algunos paquetes que manda la empresa —explico el chico con una sonrisa.

—Muchas gracias por traerlos, lo agradezco muchísimo —agradecí mientras le daba el paso al chico para que comenzara a meter los paquetes a la recepción.

Lo ayude con algunas cosas que podía cargar, ya que eran varias cajas y lo mínimo que podría hacer era ayudarlo después de hacer tal viaje para traer todos los paquetes.

Me despedí del chico y me disculpé con él por no poderle ofrecer pasar a mi casa ya que iba de salida. Cerré la puerta y aunque sabía que no tenía mucho tiempo de sobra, la curiosidad me gano y me asome a ver una de las cajas.

«Solo uno», me ordene mientras caminaba hacia una de las cajas.

Esculque un poco entre las cosas hasta encontrar algo pequeño, era una cajita rosa opaca con un moño de color plateado. Abrí la caja y vi que era una pulsera hecha a mano, debajo de esta había una carta que leí rápidamente. La pulsera tenía cuentas cuadradas de color blanco y en cada una de ellas venia una letra de color rosa claro, que al leerlas juntas formaban mi nombre artístico, "Sakura".

Coloque la pulsera en mi muñeca izquierda y le tome una foto para subirla y agradecerle a la chica por el regalo.

Al tener mi celular entre mis manos, me di cuenta de la hora, era bastante tarde si quería llegar a la hora indicada.

—Mierda —maldije mientras me ponía mis tenis blancos lo más rápido posible.

Sali de casa, asegurándome que las cerraduras estuvieran bien cerradas. Camine a paso rápido hasta la estación de trenes y por suerte no espere mucho, ya que el tren que tomaría apenas estaba llegando, subí a un vagón y tome asiento junto a la ventana. Ya sentada, tomé mi celular y me dispuse a avisarle a Kozume-san que iba un poco tarde.

"Kozume-san, voy un poco tarde, una disculpa"

Después de mandar el mensaje solo me quedaba esperar hasta llegar a la estación. Comencé a relajarme un poco y me di cuenta de que el vagón iba vacío, era la única en él, suponía que no lo note porque iba demasiado absorta en mi idea de llegar temprano.

Ojos de GatoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora