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—Vamos, preséntate —dijo Lev dándome algo de apoyo y dándome un pequeño empujón.

—A-ah s-si —musite torpemente, respire profundamente y me tranquilice —. Me llamo Okazaki _____, u-un gusto en conocerlos —mencione mientras hacia una reverencia y sucesivamente volvía a mi postura inicial.

—Un gusto Okazaki-san, mi nombre es Yaku Morisuke, soy el libero del equipo —se presentó muy sonriente un chico bajito de cabello café claro.

—Pueden decirme _____, es más cómodo para mi —exclame con una ligera sonrisa algo apenada.

—Y-yo soy Yamamoto Taketora, eres muy bonita, por favor cásate conmigo —grito un chico con un mohicano, estaba sonrojado y algo energético.

—¿¡Eh~!? —grite más avergonzada de lo que estaba, no esperaba esa presentación.

Tan pronto como grite, Yaku-san le dio una patada a Yamamoto-san haciendo que este callera de rodillas al suelo.

—No te preocupes, él siempre es así —explico un chico alto de cabello negro y sonrisa rara —. Un gusto, soy Kuroo Tetsuro, capitán del equipo —menciono el chico con una sonrisa algo chueca pero bastante linda.

Así, todos se fueron presentando uno por uno, pero hubo un chico que no tenía el interés de presentarse conmigo, ni siquiera de acercarse, pero de todas maneras era parte del equipo y necesitaba conocer su nombre.

—Él es Kozume Kenma, es un poco asocial —dijo Kuroo-san rascando su nuca mientras el chico de cabellos teñidos escondía su rostro detrás de su cabello.

—Oh~ —exclame por lo bajo.

Camine hasta quedar enfrente de Kozume-san, claro, respetando su espacio. Intente buscar su mirada, pero no me permitía verla, así que deje de insistir.

—Un gusto Kozume-san, espero llevarme bien con usted —musite con una gran sonrisa intentando que se relajara un poco ante mi presencia.

El mayor siguió escondiendo su mirada, y sin decir nada, solo asintió dándome a entender que me había escuchado.

—Bien, continuemos con el entrenamiento —ordeno el entrenador más grande —. _____, tu trabajo como mánager será observar a los chicos y hacer anotaciones que nos ayuden a mejorar el entrenamiento —explico el mayor dándome una ligera sonrisa.

—Claro entrenador —respondí y tomé una pequeña libreta junto con un lápiz para comenzar a hacer anotaciones.

Nunca había presenciado un entrenamiento de algún deporte, pero por lo que veía era un entrenamiento bastante tranquilo. Al principio tenía miedo de que algún balón perdido me llegara a golpear, pero con el tiempo lo olvide y, al contrario, me emocionaba como hacían los remates, era increíble ver la facilidad de Lev al bloquear, pero lo que más me sorprendió, fue Kozume-san, era increíble como podía hacer fintas tan fáciles, la tranquilidad que tiene para pensar en las múltiples posibilidades y elegir una con el mejor resultado. A simple vista no pensaría que jugara algún deporte, pero era demasiado bueno tener a un jugador con mentalidad de estratega.

Al finalizar el entrenamiento, entregue mis anotaciones a los entrenadores, quienes analizaron un poco de mis escritos. Me felicitaron y a la vez me dieron unos consejos para mejorar en mi trabajo.

Después de la retroalimentación, me despedí de los entrenadores y los chicos fueron a cambiarse. Por mi lado, solo tomé mis cosas y salí disparada del gimnasio, ya que era bastante tarde y la verdad me daba algo de miedo caminar sola de noche, uno nunca sabe qué tipo de gente se puede encontrar en la calle.

Ojos de GatoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora