"CALMANDO A UNA BESTIA SALVAJE"

141 14 3
                                        

Llego a casa completamente derrotado, han pasado tres días desde que dejé a mi principessa encerrada... espero que no este muy enfadada.

Me dirijo a la cocina para beber algo, pero me encuentro con la nevera completamente vacía.

- Que demonios...

Las luces se apagan, dejándome a oscuras y poniéndome en alerta.

- Principessa?

De repente siento como alguien me golpea en la cabeza, haciéndome caer y perdiendo la orientación.

Me levanto malhumorado y comienzo a cerrar todas las ventanas y puertas y a abrir todas las luces de la casa desde mi teléfono.

Me dirijo a mi cuarto y me encuentro a Tyanna intentando abrir la puerta corredera que da a la playa.

En cuanto cierro la puerta de mi habitación, por fin se digna a mirarme, pero lo único que encuentro es una mirada completamente llena de ira.

- Estas satisfecho? 

Suspiro y me acerco a ella, pero se pone a la defensiva, obligándome a parar de caminar.

- No te atrevas a dar ni un solo paso mas... suficiente he tenido con todas tus mentiras.

Miro a Tyanna sin entender.

- De que demonios estas hablando?

- Tu... me estas usando

A medida que va hablando, doy pequeños pasos.

- En ningún momento te he usado.

- No me mientas! Me necesitas solo para llevar tu venganza a cabo!

Suspiro y me acaricio el pelo.

- Principessa...

- Para ti, soy Tyanna.

No puedo evitar sonreír al verla tan molesta conmigo.

- Principessa... tu me gustas, me gustas como ninguna mujer me ha gustado antes, me gustas como para compartir cama contigo...

Poco a poco me voy acercando a ella, hasta que me planto frente a ella y alzo cariñosamente su rostro por la barbilla.

- Me gustas lo suficiente como para aguantar tus berrinches, tu ira y tus peleas.

Me acerco lentamente a sus labios.

- Eso... no es cierto...

Sonrío a pocos centímetros de sus labios.

- Créeme cuando digo que siempre que hablo de ti, todo es cierto.

La beso lentamente mientras acaricio su rostro con mis manos.

Ver sus ojos prendidos en lujuria, hace que sonría y vuelva a besarla.

WHITE MASKDonde viven las historias. Descúbrelo ahora