Paso una larga semana, Alex buscaba incesantemente a los enanos pero no encontraba ni siquiera a uno de ellos, el viernes por la noche Alex se sentía mal y mantuvo todo el día los ojos llenos de lágrimas, ese día Alex no salio a buscar a Fili, a Kili y a los demás, la elfa fue a tomar una ducha, el delicado chorro de agua caía en la frente de la elfa y esta dejaba que el agua siguiera su recorrido, el agua se mezclaba con sus lágrimas, allí paso un largo rato hasta que termino de ducharse y con ropa limpia puesta se quedo en su habitación.
Para los enanos tampoco fue una linda semana, Fili había tenido pocas reacciones, y ese día l elfo que estaba cuidando de el se acerco a la habitación, el ambiente estaba lleno de tristeza producida por Kili y Thorin, los cuales fijaron sus miradas al elfo cuando este se acero a Fili y puso su mano en la frente del enano, el rostro del elfo no mostraba ninguna emoción, lo que desconcertaba a Kili y a Thorin, el elfo no dijo nada y sal de la habitación sin dirigirle la mirada nía Kili y mucho mucho menos a Thorin.
Thorin siguió al elfo hasta llegar a una habitación aparte.
-¿Que pasa con mi sobrino?- dijo Thorin con tono serio.
-Las pocas reacciones que ha tenido hasta este momento no son muy significantes como para asumir que el veneno y a herida ya han sido superados por el cuerpo del enano- dijo el elfo sin mostrar emoción alguna.
-¿Dice que aun hay posibilidad de que mi sobrino muera?- dijo Thorin triste.
-Exactamente, es una pena decirlo pero no puedo hacer mucho con esta clase de veneno- dijo elfo.
-Ya.... comprendo....-dijo triste Thorin.- gracias, te todas formas....- Thorin regreso con Fili y Kili pero no quiso decirle palabra alguna a Kili sobre el tema.
Alex se encontraba acostada y entre lágrimas se durmió, no durmió ni 2 horas cuando se desperto de golpe con millones de pensamientos y sentimientos encontrados por la situación de Fili, se puso de pie, se cambio ropa rápidamente y busco a la capitána de los guardias elfos.
-Tauriel, tengo una misión que encomendarte- le dijo la elfa a la capitána.
-Por supuesto mi señorita ¿en que quiere que le sirva yo y mis elfos?- dijo la elfa de inmediato.
-Necesito que busquen a unos enanos que andan en el reino, quiero que me hagan saber donde se encuentran pero que no los capturen ¿de acuerdo?- dijo seriamente la elfa.
-Claro mi señorita- dijo la elfa.
-Confio en ti Tauriel.- dijo Alex.
Un grupo de elfos guiados por Tauriel buscaban a los enanos, al igual que Alex, así llegaron hasta las 6am y los elfos aun buscaban a los enanos.
-Mi señorita no hemos encontrado ningún rastro de los enanos- dijo Tauriel.
-Sigan buscando, debemos encontrarlos- Alex se alejo del grupo de elfos y luego los demás se dispersaron.
Alex los estaba buscando, hasta llegar al punto de morir del cansancio, se detuvo y se sentó al tronco de un árbol y Tauriel apareció.
-Mi señorita hemos escuchado hablar de unos enanos.- dijo emocionada.
-¡¿Enserio?!- Alex se puso de pie olvidando el cansancio que sentía pesar sobre ella.
Tauriel guió a Alex hasta donde los rumores mencionaban que estaban los enanos, era una casa común de elfos, con un pato bonito y pequeño, Alex se dirigió a la puerta y le dio unos golpes, un elfo de cabello negro un poco mayor abrió la puerta.
-Ah, mi señorita ¿que la trae por aquí?- dijo el elfo haciendo una reverencia.
-Eh venido a causa de unos rumores, se dice que en su casa hay enanos.- dijo la Elfa, mientras Tauriel estaba a su lado.
-Ah... la verdad mi señorita.... es que...- el elfo no sabia si terminar l oración cuando se escucho la voz de un hombre al fondo que se acercaba a paso rápido.
-¡Alex!- gritaba mientras se escuchaba el golpe de sus pisadas en el suelo de madera.- ¡Alex! Rápido ven.
La elfa se quedo extrañada que esa persona se dirigiera de esa forma a ella, y corriendo apareció Kili, quien tenia los ojos rojos, su barba había crecido un poco, se veía muy mal.
Kili tomo de la muñeca a Alex y la llevo con Fili, Alex noto de inmediato que debajo de Fili había un poco de sangre, la elfa le quito los vendajes rápida pero cuidadosamente, la herida de la flecha no había sanado, pero la vieja herida de la espada de Azog se había abierto, Kili se desplomo al suelo y sus ropas se mancharon de sangre, Thorin se había quedado sorprendido, asustado y extrañado de ver lo que les ocurría a sus sobrinos.
Alex llamo de inmediato a Tauriel, quien se había quedado fuera de la habitación.
-¡Tauriel! ¡Lleva a este enano al palacio de mi padre!- dijo Alex levantando a Fili- Deja lo en una habitación y si no te permiten deja lo en mi habitación, venda sus herida lo mas rápido que puedas.
Tauriel tomo a Fili y se lo llevo, Alex se quedo con Thorin y Kili, Alex levanto a Kili no sin antes ponerle una venda improvisada.
-Thorin, debes seguirme, dejare un elfo para que el le diga a los demás donde estamos, es importante que vengas tu tambien-dijo Alex con un tono de voz que marcaba lo preocupada que estaba- Di les a los demás enanos que se dirijan al palacio de mi padre, allí estarán Fili, Kili y Thorin- el elfo que había tratado la herida de Fili asintió con la cabeza.
Alex se fue y detrás de ella iba Thorin, tratando de seguirle el paso, cuando llegaron los tres al palacio Tauriel estaba esperando a Alex.
-Mi señorita, tuve que dejar al enano en su cama, vende bien sus heridas- dijo Tauriel mientras ayudaba a Alex con Kili.
Los dos enanos quedaron en la cama de Alex, la elfa mando a llamar a Gandalf con ayuda de un cuervo, Alex hizo lo posible para evitar la hemorragia de Fili y Kili al menos mientras no llegaba a abrirse la herida en los órganos de los enanos.
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Una nueva integrante (El Hobbit)
Fan-FictionEl orgullo de los enanos se pone a prueba desde el inicio de su largo viaje en búsqueda de la recuperación de su antiguo reino Erebor, pues una integrante nueva se une a su compañía además de nuestro querido Bilbo Bolsón, por la cual la misión puede...
