¿Soy un estorbo?

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A la mañana siguiente Bilbo despertó más tarde de lo normal, buscó en todas parte a los enanos, el mago y la elfa, los cuales no encontró, pasó al lado del contrato, lo vio por un momento y la vena Tuk volvió a surgir, lo firmó muy rápido y arreglando una maleta salió corriendo lo más rápido que pudo, hasta encontrarse con los demás, quienes ya iban de camino pero a paso lento.

Lisvelot se encontraba entre Fili y Kili los cuales iban hablando muy felices, pero escucharon los gritos de Bilbo.

-¡Alto! ¡Deténganse!-todos se detuvieron, vieron al hobbit que se acercaba lo más rápido que podía con un papel en la mano y una pequeña maleta en su espalda, muy cansado se acercó a Balin, quien montaba un pony- Aquí está el contrato- con voz jadeante le entrego el contrato, este lo revisó detenidamente y dijo -Todo está en orden- sonrió.

-Denle un pony -dijo Thorin desde adelante.

A pesar de que Bilbo insistió que caminaría, con ayuda de dos enanos lo subieron a un pequeño pony. Así empezó su largo camino mientras los enanos incluyendo a Lisvelot y a Gandalf se lanzaban una bolsa pequeña de tela, que contenía unas monedas, puesto que la mayoría había apostado que Bilbo no se les uniría, pero unos pocos entre ellos Gandalf y Lisvelot apostaron que si llegaría.

Siguieron un largo camino, llegaron a la salida de la comarca, que estaba llena de gente amable y muy sonriente; El camino era terrible por el clima y sin darse cuenta nadie, Gandalf había desaparecido, no había ni rastro del mago que los acompañaba, los enanos buscaron un lugar donde hacer un campamento para comer y descansar, Bofur, estaba sirviendo la sopa y le pidió a Bilbo y a Lisvelot llevarles la comida a Fili y Kili los cuales estaban cuidando los ponys, ambos, les llevaron la comida, pero al encontrarlos notaron que ambos enanos veían una pequeña luz al fondo, Bilbo se asomó al fondo sin distinguir mucho y dijo:

-¿Qué ocurre?

-Teníamos 17 ponys y ahora solo tenemos 15- Pero Lisvelot al igual al igual que sus parientes los elfos del bosque tenía sentidos muy agudos y logró escuchar algo.

-Cuidado- dijo en voz baja, y se escondieron, de pronto apareció un gran troll que llevaba a dos de los ponys, lo siguieron y se escondieron detrás de unos arbustos, mientras Kili, Bilbo y Lisvelot veían los tres troll enormes, Fili veía a Lisvelot un tanto perdido, Bilbo dijo:

-Tenemos que rescatarlos ¿no le debemos decir a Thorin sobre eso?- hasta Fili reacciono tras escuchar las palabras de Bilbo y dijo Kili.

-¡No! No es necesario, él está ocupado con sus propios problemas.

-Esto, es un trabajo para el saqueador- dijo Fili más atento, Bilbo se quedó entre una mezcla de asombro y miedo mientras decía -Ah ¿Por qué?

-No se preocupe señor Bolsón, los trolls son muy grandes y tontos, no se darán ni cuenta de que usted está allí, si se escabulle con cuidado- dijo Lisvelot volcando la vista a Bilbo, el cual no le quedó más que aceptar, e ir hacia los trolls.

-Grite dos veces como lechuza de granero y una como lechuza de campo, así iremos a ayudarlo- le dijeron Fili y Kili.

Bilbo se escabullía entre las piernas de los trolls, estos discutían entre si y su lenguaje no era el mejor.

-Carnero hoy, carnero ayer y maldigo si carnero mañana- dijo uno de los trolls.

-Pero hoy tenemos camelos -dijo el troll que llevaba puesto un delantal.

-¡Odio el sabor del camelo!- exclamó uno de los trolls, mientras tomaba un sorbo de una jarra- ¡Cállate, además esa es mi bebida!-dijo el troll del delantal golpeando al otro con el cucharón que tenía en la mano. -Es cierto Guille, todo lo que cocinas sabe a pollo, menos el pollo que sabe a pescado.

Una nueva integrante (El Hobbit)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora