Capítulo 8. Celos y caricias subidas de tono.

242 21 0
                                        

Han pasado ya dos semanas desde que Dylan que besó por primera vez. Desde ese día estamos muy unidos y quedamos casi todos los días. Con él son todo risas y besos, sobre todo besos. Creo que me estoy enamorando de este chico y no se si eso es bueno o malo, nunca había sentido nada tan fuerte por otra persona y eso me asusta ya que no se si él siente lo mismo. Le gusto si, eso está claro pero no se si se siente como yo. No se si siente ese vacío que yo siento cada vez que no estamos juntos, no se siente ese cosquilleo cada vez que nos tocamos, no se si él me quiere como yo lo quiero.. Y para colmo no se que somos ya que no me a pedido que sea su novia. Vale, puede que esté sacando las cosas de quicio pero una nunca sabe.

—¿Nina? ¿Estas ahí? —Noto que alguien chasquea los dedos delante de mi y me saca de mis pensamientos. Logan me mira expectante.

—¿Eh? Si, si claro perdona.—Digo y las otras dos me miran preocupadas.

—¿Seguro gatita?—Dice Logan poniendo una mano en mi hombro.

—Si si, es sólo que.. Últimamente he estado dándole vueltas a una cosa y.. No se, pero da igual dejadlo estar. No es nada.—Digo negando con la cabeza y tapandome la cara.

—No seas tonta nena, puedes contarnos lo que sea.—Dice Emma. Les miro y comienzo a contarles todos mis pensamientos y como me siento al respecto. Ellos escuchan atentos y asienten con la cabeza.

—¿Pues sabes qué pienso yo?—Dice Cleer.—Que deberías hablarlo con él y aclarar las cosas.

—¡Exacto! Ve a verlo a su instituto cuando salgamos y dale una sorpresa, seguro que le encanta. Vais a comer por ahí y se lo comentas todo.—Dice Logan sonriendo.

—Y luego os dais el lote en cualquier esquina y vivís felices y coméis perdices.—Dice Emma canturreando.

—¡Emma!—Gritamos los tres.

—Pero si lo estás deseando, a mi no me engañas.—Dice señalándome con el dedo. Yo río y aparto la mirada.

—¿Ves como tenía yo razón? —Dice mirándome con cara de superioridad.

—Cállate.—Digo lanzándole una patata frita de mi bandeja.

—¡Eh! Pues ahora me la como ñeh.—Me hace la burla mientras mastica con la boca abierta enseñándome como destroza la patata que yo le he lanzado.

—¡Cerda!—Río y le lanzo otra patata. Antes de que Emma me la devuelva Logan la detiene.

—Niñas, no se juega con la comida.—Dice con tono de madre.

—Si, mamá. —Decimos Emma y yo a la vez, chocamos los puños y Cleer ríe.

Pasamos la comida entre risas y después entramos a clase. Sinceramente no presto atención ya que estoy pensando en como le daré la sorpresa.

A la salida me dirijo hacía el instituto de Dylan intentando recordar cual era el camino. Cuando llego veo a un montón de adolescentes saliendo por la puerta. Intento localizar a Dylan y entonces lo veo. Tiene a una rubia pechugona cogida del brazo, está ríe descontroladamente y le toca los abdominales. El le sonríe y ella se acerca a sus labios y yo no aguanto más. Doy media vuelta y camino hacía mi casa pero después de dar dos pasos oigo su voz llamarme.

—¿Nina? ¿Nina eres tú? —Me paro en seco pero después decido que es mejor salir corriendo ya que no quiero que me vea con lágrimas en los ojos y tampoco quiero verle.

—¡Nina para! ¡Espera!—Noto que se acerca pero lo ignoro y sigo corriendo. Llego a casa con la respiración agitada, subo a mi cuarto y cierro de un portazo. No quiero hablar con nadie, no quiero ver a nadie y sobre todo no quiero verlo a él.

Change.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora