Mañana es el día. Dylan llega dentro de 28 horas y media. Estoy hecha un manojo de nervios. Lo único que quiero es estar entre sus brazos.. Nah para que mentir, necesito que me toque. Llevo demasiado tiempo sin sus besos y sin sus caricias y estoy que no aguanto.
También echo de menos sus bromas y sus palabras dulces pero a la vez picantes.. En resumen, lo echo de menos a él entero.
Es sábado y los sábados me toca a mi hacer el postre. Siempre hago lo mismo, un gran bizcocho de chocolate que nos suele durar toda la semana. Pero como Dylan llega mañana he decidido que también voy a hacer cupcakes de chocolate y coco. Mis favoritos y los de Dylan también, por supuesto.
He de decir que la cocina se me da bastante bien. Sobre todo en cuanto se refiere a la repostería.
Cuando termino, lo meto todo en la nevera para el día siguiente y subo a mi cuarto.
Sé que es sábado y debería quedar con mis amigos pero todos me han puesto unas excusas absurdas diciendo que no podían. Aquí hay gato encerrado.
Pero lo dejo pasar ya que últimamente estoy depre y lo único que hago es ver películas tristes y comer. Creo que he engordado como cinco kilos por lo menos.
¿Dylan me querrá aunque esté gorda? ¿Y si me deja? No, el no haría algo así ¿Verdad?
Mis ojos se cristanilizan ante el pensamiento. Ayer me paró la regla y siempre que me para tengo unos días muy sensibles. Así que lloro a mares y me encierro en mi cuarto a ver La última canción de Miley Cyrus.
Cuando voy por la mitad de la película y por el tercer paquete de clinex mi móvil empieza a sonar.
Justo ahora no, joder.
Me levanto de mala gana y lo descuelgo sin mirar si quiera quien es.
-¿Qué? -Digo en el tono más borde que puedo. Sea quien sea me ha interrumpido en mi sesión de películas ñoñas, se merece que le trate así.
-Wow nena, será mejor que llame dentro de un rato.-En seguida me doy cuenta de que es mi sexy novio y me arrepiento.
-¿Dylan? ¿Eres tú? -Pregunto aún sabiendo la respuesta.
-Si nena soy yo, ¿Quieres que llame dentro de un rato? Parece que ahora no estas de humor...-Dice él.
-¡NO! ¡No cuelgues!-Digo yo rápidamente.
-Lo siento, es que estaba.. Y luego.. Bueno que yo pensaba..-Él me interrumpe con su adorable y sexy risa.
-Pequeña, no pasa nada. ¿Que tal todo? ¿Me echas mucho de menos?-Dice con voz coqueta.
-¿Sinceramente? No, nada.-Pasan dos segundo y los dos reímos a carcajadas.
-Vale no, ahora en serio.. Te echo mucho de menos.-Digo yo poniendo un puchero.
-¿Sólo mucho?-Dice él con voz de niño pequeño. Que adorable que es joder.
-Muchisisisimo.-Digo yo riendo levemente.
-Yo también te echo muchisisimo de menos.. Por cierto nena ¿Me podrías hacer un favor?
-Mmm no se, depende de lo que sea.-Él ríe.
-Sólo te iba a pedir que mirases por la ventana.-¿Mirar por la ventana? ¿Para qué? ¿Será que me ha mandado algo?
-Em, claro.-Me pongo a mirar por la ventana de mi habitación y observo la calle.- Esto.. ¿Dylan? ¿Qué es lo que se supone que tengo que ver?
No se oye nada al otro lado de la línea y segundos después noto unos brazos rodearme desde detrás. Lo primero que hago es gritar, después oigo su risa y reconozco su colonia.
ESTÁS LEYENDO
Change.
Teen FictionOjalá mi vida fuera distinta. Ojalá yo fuera distinta. Ojalá mi cuerpo fuera distinto. Ojalá tuviera un novio. Ojalá, ojalá, ojalá... Si, como podréis comprobar no me quiero mucho a misma y estoy harta de escuchar siempre lo mismo ‘Hasta que no apre...
