Capítulo 16. Guerra de cupcakes y cena.

120 10 3
                                        

Bajamos los dos al salón y nos encontramos con toda la familia sentada al rededor de la mesa. Los cuatro nos miran y yo me sonrojo. Nos sentamos en los sitios libres que hay.

Veo a mi hermana mirarme el cuello y después abrir los ojos desmesuradamente. Empieza a señalarme y en seguida me doy cuenta de lo que quiere decir.

El chupetón.

Rápidamente y con disimulo me pongo el pelo hacia delante para intentar taparlo. Mi hermana asiente con la cabeza y yo suspiro de alivio. Espero que nadie se haya dado cuenta.

-Bueno Nina, ¿Haces tú los honores?-Dice mi madre con el bizcocho y el cuchillo en la otra mano.

-Sip.-Cojo lo que me tiende y empiezo a cortar el bizcocho.

-¡Yo quiero el trozo más grande!-Dice Charlie como si fuera un niño pequeño.

-¡Tú siempre te llevas el más grande, esta vez me toca a mi!-Dice Diana.

-¿Queréis calmaros? Hoy he hecho el bizcocho más grande y además también hay cupcakes.-Digo yo fulminándolos con la mirada por la escenita.

A los dos se les ilumina la cara. Se miran entre ellos y después se chocan la mano diciendo '¡Toma!'. Yo niego divertida con la cabeza y sigo cortando con el bizcocho.

-Como puedes ver, yo soy la más madura de los tres.-Digo mirando a Dylan que observa la escena divertido.

-¿Perdona? Eso lo dice la que tuvo que encender toooodas las luces del pasillo porque le daba miedo ir al baño con todas las luces apagadas-Dice Diana contraatacando.

-¡Eh! En mi defensa diré que acababa de ver una película de miedo.-Todos ríen y comienzan a comer.

Dylan es el último en probar bocado y cuando lo hace todos le miramos expectantes. Él abre mucho los ojos y se traga lo que lleva en la boca.

-¡Dios está buenisimo Nina!-Reímos por su reacción.

-Fi bues esfea a pobar os pupcakess..-Dice Charlie con la boca llena.

-¡Charlie! ¡No hables con la boca llena! Que tenemos invitados por dios.-Dice mi madre tirándole una servilleta a la cabeza. Volvemos a reír.

Saco los cupcakes y mis hermanos se lanzan a por ellos. Cojo uno para Dylan antes de que se lo coman también y se lo doy.

-¿Esto también lo has hecho tú?-Pregunta asombrado.

-Ajá. Anda pruebalo.-Él le pega un mordisco y suelta un gemido de satisfacción.

-Mm creo que te voy a secuestrar para que me hagas de estos todos los días.-Yo río.

-Creo que te han dejado sin.-Me giro y veo a mis hermanos con la boca llena y chupándose los dedos. Río y me encojo de hombros.

-Suele pasar.-Él se ríe y niega con la cabeza.

-Te doy un mordisquito si quieres.-Dice tendiendome el cupcake.

-No, lo he hecho para que te lo comas tú. Es para ti.

-Ya y como es mío yo te doy un trozo. Anda acercate un poco.-Me acerco y le doy un mordisco. Mmm no es por fardar pero me ha salido bastante bueno.

Sigo saboreando el cupcake cuando de repente noto algo chocar contra mi cara. Abro los ojos y me doy cuenta de que Dylan me ha estampado el pastelito en la cara y ahora se está riendo a carcajadas.

-Dylan, dime que no has hecho lo que acabas de hacer.-Digo yo mirándolo.

-Oh oh.-Dice Diana.

-¡Corre Dylan corre!-Dice esta vez Charlie.

Change.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora