taekook | ❝ Jungkook nunca fue tan bueno como todos pensaban ❞
Después de nueve años, Jungkook no está dispuesto a dejar ir a Taehyung de nuevo, incluso si tiene que dejar caer aquella máscara inocente y remplazarla por su verdadera cara.
...
Jungkook sollozó, abrazándose a las piernas de su tía, Hyejin. Ella lo miró con desagrado, casi con odio.
La mujer lo empujó con algo de fuerza.
— Lléveselo.
Aquella era la única manera en la que Hyejin podía deshacerse de su "sobrino".
Unos meses atrás, ocurrió el fallecimiento de su querida hermana y su cuñado, la sorpresa fue que a pesar de sus heridas, Jungkook continúo con vida.
" Él me la quitó ".
Jungkook no recordaba mucho de aquél incidente, solamente recordaba que ese día fue demasiado lluvioso y desafortunadamente, el auto en el que iban se volcó.
Después, Jungkook despertó en un hospital, en cuanto abrió sus pequeños ojos, lo primero que vió fue a su tía hablando con un doctor, el doctor parecía estar diciendo algo importante y grave, pues en cuanto dejó de hablar, Hyejin comenzó a llorar desconsoladamente, apoyándose en los brazos de su esposo.
La mujer alzó la mirada, con los ojos casi inyectados en sangre cuando vió a su sobrino ya despierto en la cama. Ella corrió hacia Jungkook, con la mente nublada y sin pensar con claridad, comenzó a ahorcarlo.
Lo último que recordó, fue a los doctores tratando de separar a la mujer de él y después inyectandole un sedante, Hyejin inmediatamente cayó dormida en los brazos del doctor. Y mientras tanto, Jungkook trataba de normalizar su respiración, a lo lejos notó que Taehyung también estaba allí, y le miraba fijamente.
— Esta será tu habitación a partir de hoy.
Jungkook miró el lugar, había una habitación con dos camas, una ventana y un pequeño cuarto el cual era el baño. Al menos tenían baño propio, pensó.
Se sentó en la que suponía que era su cama, el guardia cerró la puerta y le dejó ahí.
De repente, Jungkook escuchó ruidos provenir del baño, hasta que la puerta se abrió y de allí salió un lindo chico de cabellos negros.
— ¡Hola! ¿Tú eres mi nuevo compañero? — preguntó con una sonrisa amigable.
Al ser tímido, Jungkook no sabía cómo responder, siempre se quedaba detrás de su hermano cuando les presentaban a otras personas. Pero ahora él estaba solo.
— ¡S-sí! — tartamudeó con nerviosismo. — Mi nombre es Kim Jungkook...
El chico le miró y su sonrisa se agrandó. Parecía ser un buen niño, así que Jungkook creyó que podía confiar en él.
— ¡Me gusta tu nombre! Yo soy ParkJihyun.
¿Quién diría que Jungkook conocería el infierno en ese internado a tan sólo ocho años de edad?
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