Cap 3

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CAMILA

Entramos a la casa y ya hay personas tiradas por el suelo delirando, Valery, Marta, Lucia y Nataly se pierden entre la multitud dejándome con Shanon y Hanna.

-Joder hay mucha gente- dice Shanon suspirando, parece agobiada.

-Si y que lo digas- respondo.

Las demás vienen con vasos rojos en sus manos, supongo que es alguna de esas bebidas alcohólicas.

-Toma- me dice Valery entregándome uno de esos vasos.

Lo tomo y miro el líquido transparente, parece agua, pero su olor me dice todo lo contrario.

-¿Qué es esto?- digo haciendo una mueca de asco.

-Vodka- añade Marta

Le doy un trago y al instante siento mi garganta arder, esto sabe fatal, pero el segundo trago ya no esta tan mal.

Pasadas aproximadamente dos horas todas estamos bailando, los tragos han ido aumentando y por eso me he ido soltando un poco. Hace mucha calor. Busco la salida para tomar un poco de aire fresco, porfin doy con ella y salgo. Hay muchas personas en el suelo podría hasta decir que están inconscientes, pero no lo sé seguro. Miro el suelo buscando algo para entretenerme, levanto la mirada mientras le doy patadas a una piedra y mi mirada se encuentra con la de alguien apoyado en el árbol, mirándome atentamente. Su mirada es demasiado intensa para mi pobre ser, veo como se acerca lentamente saliendo a la luz de la luna, mi espalda se endereza y siento mis músculos tensarse.

Marcus Scott, allí estaba, dando pasos lentos hacia mí mientras mi cuerpo tiembla ante su presencia, tiene el pelo húmedo...

Tú también estás húmeda eh

Calla maldita conciencia, sin darme cuenta él ya esta delante de mí y un fuerte olor a cerveza inunda mis fosas.

¡Está borracho! Grita mi conciencia.

Quiero salir de aquí, mejor dicho necesito salir de aquí.

MARCUS

Después de tantas horas en esa fiesta necesito salir a tomar aire, la puerta trasera está abierta, salgo sintiendo el aire fresco en mi cara, cierro los ojos disfrutando de la brisa de la noche e inconscientemente me apoyo sobre un árbol, puedo decir que voy un poco pasado de tragos, durante toda la noche no he podido sacarme de la cabeza a esa morena, lo intente pero era imposible. Abro los ojos e instantáneamente me fijo en una figura apoyada en la pared, parece estar concentrada mirando el suelo y solo con ver esa silueta puedo reconocer de quien se trata. Allí estaba ella, tan pequeña y tan frágil. Mis pies se mueven solos en dirección a ella, sé que tengo la valentía de hacer esto porque estoy borracho. Sus ojos se abren como dos naranjas cuando me ve. Recorro su cuerpo con la mirada, y joder ese vestido le queda tan bien, subo mis ojos a los suyos y noto como se pone colorada al instante.

-Hola- dice ella, joder su voz es demasiado suave, pero le tiembla, parece nerviosa.

-Hola- respondo con una sonrisa.

Ella aparta la mirada avergonzada y al instante se da media vuelta con la intención de salir de allí, no iba a dejar que se largara si ni siquiera sabia mi nombre o eso creo.

-Mi nombre es Marcus- digo causando que ella gire.

-Lo sé- dice con una sonrisa, da media vuelta y se va, me deja allí sorprendido y solo con esta panda de borrachos.

CAMILA


Entro a la casa en busca de mis amigas porque me qui ir a mi casa, las veo en una de las esquinas de la casa hablando entre ellas.

-¿Nos vamos?- pegunto a las chicas.

-Si, me estoy empezando a marear, necesito salir de aquí o acabaré vomitando- dice Hanna sobándose la cabeza.

Salimos de la casa tambaleándonos, cada una esta en su mundo, pero permanecemos juntas todo el rato. El sonido de un motor hace que me sobresalte, ¿y si nos secuestran? Pienso alarmándome, pero cuando oigo esa voz me relajo.

-¿Queréis que os lleve?- pregunta Jack.

Se me había olvidado hablaros de Jack, el es mi mejor amigo desde que tengo conciencia.

-Si por favor-Dice Valery abriendo la puerta del coche.

-Pero si estamos al lado- digo yo suspirando.

-¡No puedo más! Sube de una vez Cami- Dice Shanon entrando al coche.

Abro la puerta del asiento del copiloto y entro, el coche de Jack es grandioso tiene al menos 8 asientos que ahora permanecen ocupados por mis amigas, que por cierto están delirando.

Él nos deja en la puerta y antes de yo poder despedirme el habla:

-Estás preciosa- dice y yo siento que mi cara va a explotar, me giro automáticamente a mis amigas, pero ellas están muy ocupadas durmiendo.

-Gracias por traernos- digo sin responder a su cumplido.

-De nada, es un placer- dice mientras mis amigas salen del coche a punto de desmayarse.

Una vez estamos todas abajo veo como él arranca el coche y se va dejandome sorprendida y con las borrachas de mis amigas. Saco las llaves de mi bolso y abro la puerta, doy gracias a mi madre por irse esta noche, sé que mañana llegara tarde así que no tengo nada de lo que preocuparme, tres de ellas se van a la habitación de invitados y en mi cama duermen otras tres, no tengo ni idea de quien ha ido a cada habitación porque yo nada más entrar me he ido a la habitación de mi madre a dormir.

Entre el y yoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora