PARTE 72

3.6K 454 175
                                        

Después de la reunión con Nie Huaisang, Jiang Cheng estaba de mal humor y Wei Wuxian lo notó.

—Oye, no lo tomes tan a pecho.

Jiang Cheng estaba sentado fuera del Jingshi.

—–¿Qué quieres decir?

Wei Wuxian vio a Lan Wangji y a Lan Xichen a la distancia.

—Solo digo que digan lo que digan, no te atormentes.

Jiang Cheng fruncia el ceño. —¿Cómo te diste cuenta que Lan Wangji te amaba como lo hace?

Wei Wuxian de quedó pensativo.

—Mi Lan Zhan siempre me lo ha demostrado, no es alguien de muchas palabras pero si de acciones.

Jiang Cheng se quedó pensativo. —¿Él te lo dijo?.

—¿Que cosa? Preguntó Wei Wuxian.

—¿Te dijo que te amaba?

Wei Wuxian sonrió. —Si, "Amo a Wei Ying". Ese día casi muero.

Jiang Cheng sonrió de ver a Wei Wuxian tan feliz.

—¿Tuviste dudas?

Wei Wuxian asintió. —Ya sabes, Lan Zhan es el segundo maestro de una secta, yo soy hijo de un sirviente y una cultivadora errante. No tenía una cuna fina. Esa fue mi inseguridad. En cuanto a mis sentimientos y los de él, pues se solucionaron rápido.

Jiang Cheng pensó en Lan Xichen. —No creo que sea lo que Lan Huan quiera de por vida.

Wei Wuxian frunció el ceño. —Jiang Cheng no pienses así.

Jiang Cheng se burló. —Lan Huan me ve como a un niño, me trata como uno. No habla conmigo como tú y Lan Wangji, aunque sólo tú hables y él se dedique a verte nada más.

Wei Wuxian negó. —Creo que Xichen-ge va más lento que Lan Zhan, pues nosotros fuimos demasiado apresurados para todo. Pero eso no quiere decir que no le gustes.

—Gustar y estar enamorado no es lo mismo. Siento que él no está tan intesado en mi. No sé porqué pienso que su hermandad no es lo que parece y que yo no podré hacer nada.

Wei Wuxian guardo silencio al no saber que decir.

Jiang Cheng esperó a que Lan Wangji regresará al Jingshi para retirarse, no quería dejar a Wei Wuxian solo y que este intentara entrenar para hacer la empatía.

Jiang Cheng caminó hacia su habitación pensativo.

"A Lan Huan siempre le ha gustado estar cerca de Jin Guangyao".

No notó cuando Lan Xichen se quedó parado esperándolo y chocó con él.

—¡Auch!

—¿A-Cheng? Lan Xichen habló entre risas.

—Deja de reírte.

Lan Xichen sonrió. —¿Estás listo?

Jiang Cheng vio al primer Jade y se quedó boquiabierto. Los Lan no solían usar joyas, su vestimenta era menos pomposa. Por eso el tocado de Lan Xichen era tan vistoso.

—L-Lan Huan. Jiang Cheng habló sin aliento.
¡Oh no! Ningún Jin, o quien fuera lo separaría de ese hombre.

—Yo no estoy arreglado.

Jiang Cheng se maldijo. Pensó que aún tenía tiempo.

Lan Xichen le sonrió. —¿Está bien que nos juntemos en una hora?

GARDENIA ROJADonde viven las historias. Descúbrelo ahora