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Aún después de todo al acabar la clase, fuí hasta la oficina del director. Le dije a la secretaria que me quedaría fuera pues únicamente esperaba a Shadoune.

Por lo que podía oír a través de la puerta, estaban también los padres del francés discutiendo, defendiendo a su hijo mientras este se hallaba callado seguramente en alguna silla.

— ¡Esto es inaudito!, ¡Mi hijo nunca en su vida ha agredido a alguien! — Su padre hablaba el español tan bien como su hijo, a diferencia de la madre, que no hacía más que quejarse en francés.

— ¡Pues será la primera vez, señor. Mi hija dice que fué abusada por este joven y yo le voy a creer! — esta vez fué la voz de la madre de Pandih

— Las pruebas son irrefutables, hubieron tres testigos que declararon haber visto al joven Shadoune robarle un beso a la señorita Pandih, y el bálsamo labial lo confirma. — el director contraatacó haciendo que ese lugar se quedara
en silencio.

Yo quería entrar ahí de una vez por todas

Yo quería defender a Shadoune a capa y espada

Yo quería decir que a quien había besado era a mí.

Pero, no pude. La secretaria me sugirió que mejor me fuese de ahí. Yo no objeté y camine lento hasta la salida.

Ese fue el penúltimo día que vería a Shadoune.


  𝙻'𝚎𝚏𝚏𝚎𝚝 𝙳𝚎 𝙼𝚊𝚜𝚜𝚎  (𝔰𝔥𝔞𝔡𝔬𝔲𝔟𝔦𝔨)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora