Shadoune y yo practicamos el viernes de esa misma semana. Con los encuentros me dí cuenta de lo bueno que era en las actividades físicas; no destacaba en el ámbito mental pero tampoco era para tanto, yo podría equilibrar esa balanza.
¿Me sentía cómodo junto a él?, Si. El ambiente de su hogar era equiparable a la casa de una abuela en espera de sus nietos.
No conocí a su familia, sus padres trabajaban todo el día y lo dejaban solo hasta que llegaba la noche; su hermano, mayor que él, se había quedado en Francia pues estudiaba una carrera.
Esa tarde nos sentamos sobre el pasto de su patio trasero, él me ofreció una botella de agua después de haber entrenado por dos horas. El silencio reinaba entre nosotros hasta que él decidió hablar.
- ¿Crees que si ganamos, me van a dejar de golpear? - preguntó con la inocencia que rara vez tenía un chico de nuestra edad. Yo me quedé boquiabierto, con el corazón ya de por sí desquebrajado, a nada de romperse un poco más.
- Si, puede ser que si. - traté de darle ánimos. Había una pequeña posibilidad de que su deseo se hiciese realidad, pero también existía aquella en la que empeoraría su situación. - Pero tendríamos que ganar como nunca nadie lo ha hecho. - sus esperanzados ojos vacíos me observaron, yo sentí que podía hundirme en ellos en total calma.
- Entonces, ganemos juntos. - Extendió su botella y yo la mía, chocandolas en señal de compañerismo.
Oh, Shadoune.
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𝙻'𝚎𝚏𝚏𝚎𝚝 𝙳𝚎 𝙼𝚊𝚜𝚜𝚎 (𝔰𝔥𝔞𝔡𝔬𝔲𝔟𝔦𝔨)
Fanfic𝑻𝒐𝒅𝒐 𝒍𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒕𝒆 𝒑𝒂𝒔𝒐́, 𝒕𝒐𝒅𝒐 𝒆𝒏 𝒍𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒕𝒆 𝒄𝒐𝒏𝒗𝒆𝒓𝒕𝒊𝒔𝒕𝒆 𝒑𝒖𝒅𝒐 𝒉𝒂𝒃𝒆𝒓 𝒔𝒖𝒄𝒆𝒅𝒊𝒅𝒐 𝒏𝒖𝒏𝒄𝒂. 𝑬𝒍𝒍𝒐𝒔 𝒏𝒐 𝒒𝒖𝒊𝒔𝒊𝒆𝒓𝒐𝒏, 𝒆𝒓𝒂𝒏 𝒎𝒂́𝒔 𝒇𝒖𝒆𝒓𝒕𝒆𝒔. 𝒀𝒐 𝒏𝒐 𝒒𝒖𝒊𝒔𝒆, 𝒔𝒐𝒚 𝒃𝒂𝒔𝒕𝒂�...
