Siendo repentinamente despertado por el molesto sonido que reconoció inmediatamente como el tono de su teléfono, Stark abrió sus ojos muy lentamente tratando de enfocar su vista mientras su cerebro recopilaba información que describiera el lugar en donde se encontraba, mientras el teléfono sonaba incesante como si de un sonido blanco se tratara, retumbando cada vez más en la cabeza del castaño, hasta que finalmente el dolor y la molestia de su agotada mente provocaron su rendición ante la melodiosa y mortificante tonada de su teléfono atendiendo finalmente a su llamado.
- Buenos días señor Stark, disculpe que lo moleste tan temprano, pero es de suma importancia que se presente en la oficina de inmediato – esa era la voz de Shuri llamando desde su oficina. Al parecer su trabajo nunca terminaba ni siquiera en sábado
- Ya bajo – dijo con una débil voz mientras intentaba levantarse, pero un pequeño cuerpo a su lado le impidió toda acción
- JARVIS, dime qué hora es por favor
- Son las cinco y media de la mañana señor
- Que es tan importante para que tenga que ir a la oficina a esta hora en sábado
- Se le escuchaba con mucha urgencia a la señorita Shuri señor, creo que si es de suma importancia su presencia en la oficina
No fue hasta que trato de estirarse perezosamente en la cama, que se percató del cuerpo acurrucado sobre el suyo, literalmente, no estaba seguro en qué momento de su descanso su precioso omega pasó de estar acurrucado a su lado a estarlo encima de él, pero más que incomodarlo, lo que le causo fue una excesiva ternura, las doradas orejitas de gato de su omega se encontraban inclinadas hacia abajo, su larga cola enrollada alrededor de su cintura, actuando como un cinturón que impida a toda costa que la movilidad del castaño, su pata izquierda superior apoyada del lado derecho de su pecho, y su derecha superior a un lado, su pata izquierda inferior entre las piernas del mayor mientras que la derecha se encontraba remontada en su estómago, por último su cabecita reposaba sobre su pecho, justo en la zona en donde palpitaba su corazón, como si los sonido del mismo fueran una melodía de cuna para el pequeño rubio.
Aunque la imagen era realmente hermosa, no podía quedarse en esa posición por mucho tiempo, debía llegar a la oficina, después de todo, aunque su asistente fuera una beta, de todos modos, lograba dejarlo temblando de miedo cuando se enojaba, eso era algo que no le gustaría experimentar en sábado.
Acariciando suavemente la cabeza tratando de despertar al pequeño omega, que con un pequeño y agudo bostezo alzó su cabeza concentrando su vista hacia el castaño, para volver a acostarse y seguir durmiendo. Aprovechando la escena, desenrolló la cola del omega que estaba enrollada al redor de su cintura y acomodó el cuerpo de su pareja a un costado de la cama, para después levantase y dirigirse directamente al baño, terminando de despertase con una merecida ducha de agua fría.
- Alpha Tony
Aun estando en la ducha, el castaño logró escuchar el débil llamado de su omega exigiendo su presencia en la habitación, por ende, tuvo que apresurar su baño para salir de inmediato, encontrando al rubio recostado en la misma posición en la que estaba cuando despertó.
- Buen día cachorro, como amaneces
- Muy bien Alpha Tony, como amaneció usted
- Muy bien porque dormí junto a ti..., eso me recuerda, en qué momento quedaste encima mío
Sonrojado el rubio se sentó en el enorme colchón, agachando la cabeza y cubriendo su rostro con su pequeñas patas tratando de ocultar sus mejillas coloradas por la vergüenza.
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Sumiso
FanfictionCreía que su mundo solo era servir, postrarse frete a los más fuertes para brindarles respeto, ser un esclavo sexual al que solo necesitarían como compañía o incubadora para cachorros, pero él le enseñó que podía ser libre, que no debía menospreciar...
