Parte 56

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Su mente divagaba en si había tomado la mejor decisión, o si debía retractarse y dejar a su cachorro con la familia Romanoff-Maximoff, aunque, esa idea tampoco le emocionaba demasiado, pues se iría de viaje con retorno indefinido, y le dolía separase de su pareja por tanto tiempo. Por ello debía tomar una decisión rápido, Shuri le informó que arreglaría su viaje para dentro de tres días, tiempo suficiente para pensar con calma que elección tomaría en cuanto al paradero de su pareja, pero si pensaba bien las cosas, cada vez se convencía más que un viaje doble era una oportunidad perfecta, no solo para pasar un tiempo en pareja, si no también para que su cachorro conozca un poco más del mundo exterior, más allá de las cuatro paredes en las que estaba acostumbrado a vivir, y que mejor lugar para empezar que en una de la ciudades más hermosas de Italia..., bueno eso a palabras de su querida madre.

- Cachorro ya estoy en casa...

El castaño esperaba que su tesoro estuviera esperándolo en la sala de estar, listo para recibirlo con un abrazo y un beso en cuanto se abrieran las puertas del ascensor, pero le sorprendió ser recibido por un sofocante silencio, que más que causarle satisfacción, causó que sus sentidos se alertaran inmediatamente.

- JARVIS, en donde está Steve – la preocupación tono de su voz era evidente, no quería parecer paranoico, pero no pudo evitar el repentino ataque de ansiedad que estaba a punto de consumir su mente

- El amo Steven se encuentra en la biblioteca con su perro Oren señor, dijo que le gustaría practicar un poco su lectura en cuanto termino de limpiar los alrededores

La pacífica voz de su amigo lo calmó de inmediato, de verdad, no quería parecer paranoico, pero después de un secuestro y de una casi violación, aún quedaban cierta secuelas que no dejaban que viviera su día a día de forma normal.

- JARVIS, recuérdame solicitar una cita con Bruce cuando regrese de Italia

- Como ordene señor

Dirigió sus pasos inmediatamente hacia la puerta de la biblioteca, desde afuera se podía escuchar la tonada de River flows in you, melodía que habían escuchado en la radio de su auto, en una de sus tanta visitas al restaurante de Natasha, la suave tonada del piano había dejado cautivado al omega, tanta fue la fascinación que ahora la reproduce cada vez que busca inspiración para una nueva pintura, pequeña costumbre que ha adquirido de sí mismo, pues él también pone música cuando trabaja en su taller, pero en vez de ser música de piano, pone rock

- Cachorro ya llegué

Tanto la mirada del rubio como la del perro que descansaba a sus pies se posaron inmediatamente en su personar, pero solo por unos segundos, pues nuevamente fueron a parar al lienzo del rubio, que se encontraba pintando un bello paisaje, aquella acción llamó la atención del castaño, pues en lo que llevan de relación, no ha sentido aquella punzada de desprecio al saberse poseedor del rechazo de su omega

- Bienvenido Alpha Tony

De inmediato su Alpha interno chillo en impotencia al sentir la frialdad con la que su omega le estaba tratando en ese momento. La cara inexpresiva, la postura recta, orejas paradas, cola erizada, ¿todas eran señales de que el menor se encontraba a la defensiva, sin mencionar el sofocante aroma a... azufre?, si el asfixiante y agrio aroma a omega enfadado que torturaba sus fosas nasales era azufre, un aroma completamente opuesto al dulce perfume de té de manzanilla con canela que estaba acostumbrado, la feromonas de su omega enfadado le estaban provocando un terrible malestar, de pronto se sentía mareado, las náuseas comenzaron a hacer estragos en su estómago, definitivamente debía resolver el dilema con su pareja si quería liberar su torre de las agobiantes feromonas del menor.

- Ca, cachorro, por favor, di, di, di, me que te pasa – las palas salían a duras penas de su boca, sentía que el aire le faltaba, necesitaba alejarse de inmediato, o no podría hacerse responsable de lo que sea que pase

- JA, JARVIS, enciende el filtro de aire

- De inmediato señor

Inmediatamente el entorno sofocante fue disminuyéndose poco a poco, aunque el olor a azufre a disminuido, aún se puede detectar, siendo ajora más tolerable

- Gracias JAR, muy me puedes decir que sucede cachorro, porque estás tan molesto

El menor voltio a ver al castaño, la preocupación y arrepentimiento de su mirada le hizo suspirar, al igual que él, su Alpha comenzaba a soltar feromonas por la depresión, tenía que admitirlo, verlo con esas carita de perro arrepentido que cargaba, provocaba que cualquier sentimiento de enfado se esfumara de inmediato, y de todos modos no podía culparlo, lo más probable es que el mayor haya estado tan ocupado que olvido llamar.

- Cuando usted se fue al despertar, dijo que llamaría, llevo toda la mañana esperando su llamada, preocupado por si algo le ha pasado o tal vez... - la voz del menor fue quebrándose al pronuncia cada palabra, de verdad había tenido miedo, porque es la primera vez que se quedaba tanto tiempo solo, el castaño se había demorado cuatro horas en regresar, y la verdad, no es buena idea dejar solo a un omega, que ha sido privado de su libertad desde que tiene uso de su memoria, y que además se ha acostumbrado demasiado a tener a su Alpha cerca – yo quería llamarlo, pero no sabía que hacía y me preocupaba interrumpir algo importante, por eso me contuve y esperé a que llamara, para saber que estaba bien, pero su llamada nunca llego...

De repente el olor a azufre su suplantado el característico té de manzanilla con canela del menor, pero este era un poco más fuerte, no era asfixiante, pero si te provocaba pesar, clara señal de depresión, la orejas y cola del omega cayeron como pesas confirmando el ánimo del menor. El castaño sin palabras que pronunciar simplemente se acercó a su pareja para brindarle un delicado abrazo, abrazo que no fue correspondido de forma inmediata pero sí luego de unos segundos, ninguno de los dos dijo palabra alguna, no era necesario, solo necesitaban sentirse, sentir su calor, saber que estaban juntos, todo lo demás sobraba.

Unos minutos más pasaron en esa posición y luego se sentaron para conversar un poco, el castaño le explico que él y Shuri estuvieron rompiéndose la cabeza tratando de averiguar el máximo de información posible sobre el robo, y que estaba tan concentrado en la contabilidad que olvidó completamente llamar.

- Ya sé que no es excusa, pero verdad estaba muy...

- No se preocupe yo entiendo, y lamento mi rabieta de hace un rato, es solo que no estoy acostumbrado a estar tanto tiempo solo.

- No debes disculparte, tu no has hecho nada malo, tienes todo el derecho a enfadarte

- Pero...

- Pero nada Steve, recuerda, no tienes que reprimirte de nada solo porque yo soy un Alpha, si tienes la necesidad de quejarte de algo tienes toda la libertad de hacerlo, no dejes que esa vocecita sumisión de tu cabeza te diga que es correcto y que no lo es, porque siempre estará equivocada.

- En ese caso, no quiero que me vuelva a dejar solo tanto tiempo nunca más

- Ese es mi omega..., sabes antes de llegar tenía un debate interno por una decisión que no estaba seguro era la correcta o no, pero con lo que acaba de pasar, no veo necesario seguir debatiendo, cachorro, prepara tus maletas, no vamos para Venecia.

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Hasta aquí señores, espero que les haya gustado, si ese fue el caso, por favor voten y comenten que les pareció, les recuerdo que, para llevar una mejor organización he tomado la decisión de actualizar los: lunes, miércoles y viernes, ahora sí nos leemos pronto bay.

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