Parte 3

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Se acercó a la cama posicionándose a un lado de su cachorro, con su mano sujeto su mentón para que este alzara la cabeza, el cuerpo del omega se tensó de forma inmediata gracias a su toque, observo sus profundos ojos celeste, en estos relucía el brillo particular de la inocencia, la pureza, no importa desde que perspectiva lo vea, todo en el omega gritaba virginidad.

- JARVIS, prepara la bañera

- Enseguida señor

- Bien cachorro, vamos a darte un baño para quitarte ese asqueroso olor que llevas encima – decía quitándole el abrigo color negro que llevaba puesto, dejándolo solo en calzoncillos, puesto que no llevaba nada más debajo, aquel abrigo era lo suficientemente grande como para servirle de camisón

Tomándolo en sus brazos nuevamente lo llevó hacia el baño privado de la aviación, la tina ya estaba lista y preparada para sumergirse en un baño de horas solo con el fin de relajarse, el agua perfectamente equilibrada con la perfecta cantidad justa de frío y calor, logrando una exquisita temperatura ambiental, posiciono de forma delicada al omega dentro de la tina.

El cuerpo de este se tensó de un poco al principio para luego relajarse de forma inmediata. Tomó una esponja para untarla con el jabón líquido, comenzó frotando su espalda de forma delicada, como si de un masaje se tratase, su mano se deslizaba de manera rotatoria, cubriendo cada parte de su espalda, iniciando por los hombros, bajando lentamente por la columna vertebral hasta culminar en la espalda baja culminando es el coxis, deshaciéndose de la esponja para masajear aquella zona son sus propias manos, brindando confort al omega.

La tención corporal regreso en el menor, aumento notoriamente, esto hiso fruncir el ceño del Alfa, ya que se suponía debía relajarse y dejarse mimar, pero en vez de eso, el omega se veía asustado, luego recordó que su querido cachorro no aria nada a menos que él se lo ordenara, por lo tanto, acerco su rostro a la oreja izquierda del omega susurrándole para no alterar más al omega.

- Quiero que te relajes cachorro, déjate llevar, yo te voy a consentir a partir de ahora

Los suspiro y gemidos no se hicieron esperar, al igual que la liberación de estrés acumulado en el cuerpo del omega, eso era lo que necesitaba, una simple orden y ya estaba gozando de los perfectos y agudos sonidos de satisfacción de su cachorro. Quería continuar con la esponja, sin embargo, descubrió que le fascinaba tocar la suave y lechosa piel de su "sumido", esa palabra hiso eco en su cabeza, su sumiso una persona dispuesta a dejarse someter y dominar por su persona, aceptando sin cuestionamientos su autoridad y su voluntad; nuevamente la culpa invadió su cuerpo.

- Mierda necesito bajar esta maldita erección o terminare rompiendo mis pantalones

- Alpha puedo hablar

- Claro cachorro, que necesitas decirme

- Si mi Alpha lo desea puedo ayudar con su erección

- No, estoy bien, es solo que tu belleza he inocencia hacen que mi órgano reproductor quiera enterrarse en ese agujero tuyo mientras veo en tu rostro la clara señal de corrupción, gritando mi nombre una y otra vez, implorando piedad por lo fuerte y salvaje que serán mis penetraciones satisfaciendo con tu cuerpo todas mis fantasías y fetiches sexuales frustrados a causa de la falta una pareja que llene mis expectativa, pero tu mi cachorro eres el significado de omega perfecto en mi diccionario de depravación­ – decía en sus pensamientos mientras miraba con lujuria y deseo a su acompañante

Estaba más que claro que la diversión acaba de empezar...

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Hasta aquí, espero que le haya gustado si es así cometen por favor, y de paso mencionar que creo que esta historia se extenderá más de lo yo hubiera querido asique sin más ni más me despido y nos leemos luego.

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