Girasol

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Sakusa ya no tomaba la misma línea para ir a casa, desde hace dos semanas prefería una que tardaba mas en llegar a su destino, y aunque era algo molesto tener que dar vueltas innecesarias por Tokio, al menos así no tenia que encarar a Hinata, quien probablemente quería una explicación del súbito cambio que había tenido el pelinegro con el.

Después de su sueño, estaba claro que tenía que hacer algo con respecto al "Efecto Hinata Shoyo" ya que ahora los síntomas no se limitaban a las ocasiones en las que el pelinaranja hacía algo tierno, estaba muy cerca o cuando le daba comentarios demasiado halagadores, ahora cada vez que lo veía sentía que algo se le iba a escapar el corazón del pecho.

Así que decidió evitar al chico todo lo que pudiera, no le hablaría si no era necesario y solo lo miraría si estaban en un partido de práctica.

O ese era el plan.

Por que el universo parecía estar decidido en no dejar que sus planes funcionaran.

Pronto se dio cuenta de su necesidad de observar a Shoyo, de ver como su cabello brillaba con el sol, su sonrisa, sus hermosos ojo, su necesidad de voltear cada vez que llegaba al gimnasio. Se sentía como un maldito girasol, que sin importar cuanto se mueva el sol, este lo seguiría incondicionalmente.

 No podía seguir así, sólo Dios sabía en que momento sus malestares empezarían a afectar su juego y al equipo.

Necesitaba otra solución o se volvería loco.

Desgraciadamente para Sakusa, la vida de un jugador profesional también consistía en ir a miles de reuniones con fans, entrevistas y fiestas como la que ocurriría el día siguiente

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Desgraciadamente para Sakusa, la vida de un jugador profesional también consistía en ir a miles de reuniones con fans, entrevistas y fiestas como la que ocurriría el día siguiente. Perfecto para atormentar a alguien que odia las multitudes como el.

La V. League organizaba cenas al inicio y al final de la temporada y en esta ocasión los chacales eran los más emocionados por el evento, eran la sensación del momento gracias a sus constantes victorias. Todo el mundo estaría sobre ellos.

-Esto ya no es gracioso, es triste - dijo Meian observando a sus dos compañeros.

-Yo le doy 10 por el esfuerzo - le respondió Thomas tratando de no reír por lo que estaba viendo

Atsumu Miya tenía cara de ser un fuckboy de primera, pero sólo eso. La verdad es que mientras trataba de invitar a Shoyo para que fuera su acompañante en la dichosa fiesta, la confianza se le había ido por la puerta y las palabras se mezclaron en su cerebro. Tampoco ayudaba que los demás lo vieran mientras fingían estirar.

Pero mientras todos reían o sentían pena ajena, Sakusa tenía un nudo en el estómago '¿Y si dice que si? Pensaba '¿Y eso a ti que? Ni si quiera han hablado en semanas. Por suerte sus discusiones internas acabaron cuando el rubio caminó hacia la bola de señoras chismosas con una cara de derrota comparable a cuando fallaba un saque.

Decidieron que lo interrogarían de lo ocurrido después para no echar sal a la herida.

Kyoomi, que era el único que de verdad estaba calentando, se paró para ir a las duchas hasta que un búho se paró enfrente de el.

-¡Omi Omi! - Le gritó mientras corría hacia él con su típica alegría.

El pelinegro puso cara de horror y ya estaba listo para esquivar al otro.

-Necesito hablar contigo después del entrenamiento 

-¿Qué ? ¿Para qué ?

-Tu solo espérame 

Por más que no podía entender a su compañero no tenía otra opción que esperarlo, si no, no dejaría de molestarlo después. 

-Esta bien 

-Ammm Sakusa-san... 

Sintio como si esas palabras le hubieran congelado la sangre, sentía la presencia de la persona que tanto había tratado de evitar justo detrás.

-Me preguntaba si te gustaría...

-Perdón, tengo algo de prisa -dijo sin voltear a verlo, si lo hacía corría el peligro de nunca poder apartar sus ojos de nuevo.

Nunca se había sentido tan idiota como en ese instante.

Nunca se había sentido tan idiota como en ese instante

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-Deberías decirle a Hinata que no lo odias. - le dijo el chico de ojos dorados sin más.

-¿Quien dijo que lo odiaba? - preguntó algo indignado por aquella suposición.

Había esperado afuera del gimnasio tal y como le había pedido. Al principio el chico que nunca paraba de gritar se quedó callado un momento, parecía que realmente pensaba en lo que quería decirle y después solo soltó aquella sugerencia tan extraña.

-Hinata cree que lo odias o que estas enojado con el por algo

-¡Yo no lo odio! Yo solo ... - su voz se perdió en palabras que no podía pronunciar, palabras que aún no encontraba.

-Ya le dije pero no me hizo caso, Akaashi me dijo qué tal vez esperaba escucharlo de ti.

Quedaba confirmado que estaba siendo un idiota con el pelinaranja. Hinata no hacía nada más que ser amable con él y él se había alejado como un tonto solo por que no podía encontrarle sentido a lo que sentía por el chico.

-¿Debería decírselo y ya? -No estaba seguro de cómo enfrentarlo, nunca había sido bueno con esas cosas, por otro lado, Bokuto estaba comprometido por lo que algo tenía que saber que le pudiera ayudar.

-Y tal vez deberías decirle que lo amas de una vez, se ahorrarían muchos problemas, yo lo hice con Akaashi  y salió muy bien.

Le sorprendieron dos cosas de su compañero en ese momento.

La primera fue la forma en la que aparentemente logró conquistar a su prometido.

Y la segunda fue la facilidad con la que había nombrado todos los sentimientos que estaban atrapados dentro de Sakusa causándole malestares antes que el mismo.

Amor. Y es que jamás lo había experimentado de esa forma.

En su juventud todos sus intereses románticos nunca pasaban de sentirse atraído por alguna característica de la otra persona, pero el sentimiento se esfumaba tan rápido como llegaba.

Lo más cercano a como se sentía ahora fue cuando salía con Wakatoshi Ushijima y tampoco es como que las cosas le hubieran salido tan bien en esa época.

El tono de llamada de Bokuto lo sacó de sus pensamientos.

-Bueno, mi querido Akaashi me espera, te veo mañana Omi Omi.

Cuando el peligris se fue, decidió empezar a caminar a casa también. Tenía muchas cosas en que pensar, una de ellas era cómo podría disculparse con Hinata sin morir en el intento.

Una vez más el pelinaranja acapararía todos los pensamientos de Sakusa.

Tal vez si era un poco como un girasol, con la necesidad de su propio sol para poder existir.


Hola :) espero les guste el capitulo, gracias por leerlo 💕 los tqm

Hold Me Close (Sakuhina)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora