capitulo 17

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iris 

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iris 

Ya tengo todo listo para mañana, volveré al instituto y la verdad es que es lo único que quiero.

Me doy una ducha, siento como el agua cae por mi cuerpo, no puedo creer que tuve sexo con él, soy una completa estúpida.

yo creo que no lo eres, incluso estoy orgullosa por  que te hayas follado al tinieblo sexy.

ya lo creo.

Pero se sintió tan bien, en cómo me acariciaba y besaba, en la forma que me acurruco en su pecho. Me sentí como la iris de antes, la chica enamoradiza. Pero no puedo caer en su juego, no puedo ser una estúpida.

Salgo de la ducha y me paro al frente del espejo, viendo los chupetones que dejo en mi cuello. Estoy segura que este imbécil me marco para que recordara que estuvo dentro de mí, completo idiota.

Me visto con mi pijama y me acuesto en mi cama, cuando estoy a punto de apagar la luz tocan la puerta.

- Pase. – digo sentándome en la cama. – entra Lili con un bandeja de comida, trae media lunas rellenas con crema pastelera, y 2 capuchinos.

- Hola pitufa, mira eh traído comida para las dos,  es tu último domingo con 16 y hay que celebrarlo. – dice sonriendo - Lili siempre me saca una sonrisa

- Te adoro Lili, eres mi ángel. – digo sonriendo

- Lo sé – me guiña un ojo. – suelto una carcajada. 

 comemos la media luna esta riquísima hace mucho que no comía. 

 A pesar de todo no puedo sacarme adrian de la cabeza y la estupidez que me mande.

- Ey, ¿estás bien? te noto distraída. – sus ojos me observan con curiosidad

 si, estoy pensando en el imbécil de polla grande.

- Estoy bien, solo un poco distraída. – digo con voz suave.

- Déjame adivinar, te cogiste al papishurro, al hijo del señor Brown. – dice alzando una ceja. 

 me atraganto con el capuchino, toso exageradamente. 

- ¡Nooo, si te lo cogiste! – dice sorprendida, abre los ojos como platos. 

 me muero de la vergüenza, debo estar muy sonrojada.

- Baja la voz. – le ordeno –asiente

- Ahora dime, ¿la tenia grande? – pregunta ansiosa. 

¿es enserio?

muy enserio, eso es una pregunta importante. 

ignoro a mi conciencia. 

- ¿Estas de broma? – pregunto alzando una ceja

- Claro que no, te hice una pregunta totalmente normal – dice encogiéndose de hombros.

peligrosa tentaciónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora