De vuelta a...

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Me reconozco dentro de lugares en los que ya no soy

El reloj se detuvo y yo aseguré que pasaría poco tiempo

Pero los minutos se transformaron en medidas más largas

Mi discurso se convirtió mi ultima memoria

Si me veo en el duro espejo

mi vampiresco reflejo se ve desvanecido;

pero el espejo nunca se quiebra

Es lo único que estoy deseando

Si hubiera sabido que al leerme la palma anunciaría justo lo que pasa,
¿consideraría el acabarme?

Simplemente sigo esperando

Me obligué tantas veces a intentar dejar el cascarón

que me terminé perdiendo a mí misma

Esa era yo, la que no tenía que pensarlo, yo

Esa era yo, la que hablaba con franqueza

Lo que tú empezaste pero jamás termina

Irónico que moldeándome hayas tenido un leve atisbo de mi propia conducta

Siempre construyendo edificios en los que no planeo vivir

Dibujando lentamente mientras cruzo los dedos

Estoy viviendo en el auge de mis propios infiernos

No puedo negar que deseé tanto mis miedos que me acostumbré a llamarlos

y hoy soy todos ellos

Hoy no me hace falta ninguno

Me inunda la incertidumbre del saber si mis huesos van a seguirse desgastando

Si las palabras me van a fluir con más vacío

Lentamente las señales van tomando un significado

La pieza que falta es una parte del mapa de un túnel

Presiento de nuevo (y que se lea en voz alta para un futuro) que el descenso demora demasiado

No puedo ser sin un otro, y eso me agobia

Tal vez pueda copiar mi propio estilo perdido

Pero cómo si antes me constituían recuerdos

lo que hoy solo tomo como fantasías y alucinaciones

Eso que permanece inmune en el papel de mi alma

es inconfundiblemente tu esencia;

básicamente porque a ti me dirijo

No se puede negar que aunque en múltiples lunas traté de hallarme en otro bosque

siempre es el tronco del mismo árbol que me da sombra

No puedo olvidarme de dónde nací y por eso las alabanzas

Y por eso me quedo, y por eso me aferro

Porque ya lo intenté en diferentes idiomas y solo sé hablar el tuyo

Basta con voltear al mar la vista para notar que no hay ángulo

Que no hay cambio más que el de un tumor creciendo y abrumando

Me está preparando para un fin incierto en tiempo

Pero no puedo seguir pretendiendo que me gusta este juego hoy descubierto

No puedo seguir aparentando que dentro de un siglo no recordaré el nombre

Lo que era no volverá a ser, mas sin embargo, seguirá siendo.

Diario de un gran vacíoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora