Can
Es la pura verdad lo que te digo, mirándote intensamente a los ojos por la sinceridad que estoy seguro que brilla, porque no puedo ni quiero ocultar más lo que siento, no a ti.
Ahora soy plenamente consciente de lo precioso que es cada momento que paso con Sanem, a partir de ahora quiero disfrutar de la magia de cada encuentro, cada palabra, cada mirada, cada caricia.
Me mira largamente sin pronunciar palabra, sé que mis palabras la han conmovido como estoy seguro de que ha apreciado las flores, esas flores silvestres que tanto le gusta recoger y con las que crea sus esencias, esas flores que son sencillas y a la vez algo único y maravilloso como creo que es ella en mi vida.
Intento por todos los medios que entienda cómo me siento, cómo la ven mis ojos y cómo mis sentimientos por ella crecen más y más intensos a cada momento aunque esté lejos de mí, como ocurrió en los Balcanes y en estos meses cuando estuvo aquí en Ankara.
Me mira fijamente en silencio sin retirar su mano que sigue agarrada a la mía, es un momento mágico en el que nuestras miradas enlazadas dicen mucho de lo mucho que nos une el sentimiento. El acercamiento de un chico del equipo que pregunta dónde se van a montar los camerinos provisionales interrumpe un momento que podría haber sido el principio de algo, quizá un punto de inflexión en nuestra relación. La veo sacudirse, retirar su mano de la mía, echarme una última mirada y, sin decir nada, seguir al cámara para mostrarle el lugar preciso que ha elegido.
Maldita sea, pero de nuevo era previsible, estamos aquí para trabajar, pero no me parece cierto tener por fin la oportunidad de decirle y mostrarle poco a poco con mil atenciones lo querida que es para mi corazón.
Pronto estamos los dos con los últimos preparativos, mientras el sol se levanta en lo alto del cielo la sesión de fotos cobra vida, los modelos están preparados y yo empiezo con las tomas mientras tengo un ojo siempre dirigido hacia ella. Aunque mi mirada esté detrás de la cámara y no pueda verla, siempre puedo percibir dónde está exactamente, no hay nada que hacer, nuestro vínculo es demasiado especial para que se corte, incluso lo que ha pasado entre nosotros en los últimos meses puede destruirlo, estoy seguro.
La mañana pasa rápidamente entre tomas y cambios de ropa, ya estoy pensando en la mejor manera de invitarla a comer cuando veo llegar a Hakan Demir con su asistente, Dilara creo que me dijo que se llamaba. Se colocan al lado de Sanem, les veo hablar durante un buen rato y ella sonríe en respuesta a sus palabras, no puedo evitar sentir una nota de fastidio ante la idea de que ese hombre tenga derecho a estar tan cerca de ella, me apresuro a realizar las últimas tomas previstas para la mañana para ir a reunirme con ellos.
La primera en verme llegar es Dilara, una hermosa chica de sonrisa abierta y contagiosa que, desde el día anterior en la agencia, me cayó instintivamente bien.
- Merhaba Can, ¿cómo va el rodaje? -
Por la forma en que la vi confabular con Sanem parece que son buenas amigas, tal vez podría encontrar una buena aliada en ella, quién sabe, le devuelvo la sonrisa.
- Merhaba Dilara, bien, todo está procediendo de la mejor manera gracias también a la perfecta coordinación de Sanem todo se está llevando a cabo a tiempo y de la mejor manera -
Es Hakan quien responde poniendo una mano en el hombro de Sanem haciendo que mi sangre se dirija al cerebro.
- Sanem está siempre muy atenta a cada detalle, con ella tienes la garantía de que todo se desarrollará de la mejor manera, es insustituible. Precisamente por eso, como es la hora de comer, he venido a recogerla para aprovechar el descanso y comer algo juntos mientras hacemos balance de las otras campañas en curso, su contratación aquí en el plató de Zarafet fue una decisión repentina y tenemos algunas cosas que discutir sobre el trabajo en curso en estos momentos, ¿vamos Sanem? -
- Claro, vamos, ¿vienes Dilara? -
- No, gracias Sanem, te espero aquí y luego podemos hacer un balance de lo que tengo que decirle al Sr. Yildirim en la reunión de esta tarde ya que tendré que sustituirte. Can, tú también tienes que comer algo, ¿no? Conozco un lugar cerca de aquí que tiene buen pescado frito. ¿Te gustaría venir y acompañarme?
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El viaje del albatros
FanfictionÉl se ha ido, Can se ha ido, y Sanem tiene que aprender a vivir su vida sin quien se había convertido en su centro, en su esencia. Dos almas separadas por cientos de kilómetros que se han perdido pero nunca se han olvidado, dos corazones que laten...
