No me conozco. No me reconozco. ¿Qué fue de aquel chaval inocente que quería incondicionalmente a los demás?¿Qué le hicieron para que dejase de existir?
He estado echando la vista atrás, mirando conversaciones del pasado y me he encontrado con una persona completamente distinta. Me he encontrado con una persona que mandaba unas buenas noches de la manera más tierna posible. Mandaba mensajes valorando más a cualquiera de sus amigos que a sí mismo. Trataba de satisfacer a todos para que fuesen felices porque la felicidad de estos le reconfortaba. Una ventana se ha abierto solo para que eche un vistazo a esa persona. Esa persona que desconozco por completo a la par que estamos conectados por una misma consciencia en distinto tiempo.
Me resulta curioso la facilidad de la gente para no apreciar los pequeños detalles que se le ofrecen. No lo digo por vanagloriarme, lo digo porque de cada buenos días, de cada elogio elaborado y de cada buenas noches que expresaba de corazón, solo recibía una respuesta desagradecida: ser ignorado, falsas reprocidades...
La gente es demasiado hipócrita, te responden bien para cumplir cuando en realidad ese bonito mensaje no ha significado nada, y esto me asusta porque es un cruel recordatorio de qje no conozco a nadie. No conozco su verdadero pensamiento ni conozco a la persona que hay detrás de su máscara.
Estamos demasiado expuestos a los demás.
Es por esto que creo que, al observar el pasado desde una distancia cautelosa, me sienta tan desplazado de mí mismo, porque este tipo de cosas no las aprendes de mano de nadie, sino que te toca vivirlo para aprenderlo. Y así uno cambia. Piensa. Reflexiona. Se replantea cada aspecto de su vida para hacer una evaluación detenida y saber si merece la pena conservar o desechar.
Lo peor de todo es que no sé si me echo de menos o no. Hay veces que siento tristeza al ver como ese aspecto tierno que tenía mi carácter ha ido menguando con el paso del tiempo. Pero tampoco puedo decir que me arrepienta. Al fin y al cabo, de esta forma evito tener a gente indeseada cerca de mí. No me va mal. Ahora por lo menos no tengo este tipo de problemas.
Sólo me queda preguntarme quién seré en un futuro y si ahora mismo, para esa persona, seré un desconocido.
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Vacío
Non-FictionEl día a día merma la voluntad de cada uno de maneras distintas. En esta serie de reflexiones se encuentra el paso del tiempo sobre un adolescente en su transición a la etapa adulta.
