El camino de vuelta a la casa de los Reyes fue silencioso, Peter estaba bravo conmigo y no me volteo a ver en ningún momento, no nos demoramos mucho después de la pequeña discusión que tuvimos, no nos demoramos ni 15 minutos comprando y regresando.
Al llegar a la casa de los Reyes Aaron aún se encontraba sentado en el sofá, en la misma posición donde lo vi cuando me dirigí a la tienda.
Fui a la cocina hice el jugo, lo serví en los vasos de vidrio que encontré en uno de los gabinetes y me dirigí hacia ellos.
- Señores aquí tienen los jugos - Digo dejando los vasos en la pequeña mesa de cristal que hay frente al sillón en donde ellos están sentados - Si necesitan algo más me llaman - Digo sin obtener respuesta, los dos estaban bravos conmigo por motivos diferentes
Luego me fui a mi habitación a descansar un poco y a pensar sobre la discusión que tuve con Peter de ida a la tienda, una señora se nos quedó mirando como si estuviéramos locos o algo parecido, pero ese no es el punto.
La primera vez que vi a Aaron y hablé con él en mi habitación mientras empacaba me pareció una buena persona y hasta pensé que él me podía llegar a querer o sentir algo por mí, pero ahora no sé qué pensar, un momento me trata bien y se preocupa por mí y al rato es arrogante y me trata mal.
- Que voy a hacer - Me digo a mi misma esperando responderme, pero no puedo, no sé qué hacer
Ya no sé qué más hacer, intente escapar y resulto mal, para mi mamá yo ya no soy su hija y Peter que es el único amigo que tenía hasta ahora esta bravo conmigo porque no le correspondí.
- Vaya mierda - Me paso la mano por la cara - Tan solo si Aaron no fuera como es
- Que tiene de malo ser como soy
- Mierda! - Digo asustada mientras me paro de la cama - Que haces allí parado
Aaron estaba recostado en el marco de la puerta quien sabe desde,hace cuánto tiempo a estado allí.
- Que tiene de malo ser como soy - Pregunta alzando una ceja
- Na... Nada - Digo asustada - Nada supongo que nada
- Pero dijiste, tan solo si Aaron no fuera como es, como soy Abbie - Pregunta acercándose un poco
- Eres..
- Soy
- Eres un puto arrogante de mierda y no entiendo como tú mismo te puedes soportar, estoy cansada de que en un momento me trates bien y luego me trates como a una basura, estoy cansada de ti, si tan solo no me gustaras me sería más fácil - Le grito y una lagrima cae por mi mejilla pero no me permito llorar más
Aaron se queda quieto donde está, como si no supiera que hacer o decir, pero luego se acerca un poco más quedando a unos centímetros de mí.
- Dijiste que te gusto - Pregunta con una sonrisa
- De todo lo que te dije solo te centras en esa parte - Ruedo los ojos
- Es la que más encuentro interesante - Hace una pausa - Sabes no pensé que le podía llegar a gustar a la sirvienta de mi casa, o bueno, es que soy irresistible para todo el mundo
- Que te jodan - Digo apartándolo
- Sabes, Peter me dijo algo relacionado, pero pensé que lo decía molestando, veo que lo decía en serio - Se acerca de nuevo - Me dijo que lo rechazaste porque yo te gustaba
- Yo no...
- No lo niegues belleza, el amor que sientes por alguien no se niega - Dice caminando hacia la puerta de la habitación para por fin irse - Hablaremos luego de esto - Dice cerrando la puerta luego de haber salido
NOTA: Espero que les guste mucho este capítulo, si es así no olviden votar y comentar.
Recuerden que me pueden seguir en mi ig como
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Vendida
Genç KurguSabía que este momento llegaría, siempre lo supe, pero no lo quería aceptar, el hecho de ser vendida era algo normal en el pueblo donde vivo ya que la mayoría de familias les emociona el hecho de que sus hijas se casen con un hombre rico y adinerado...
