――¿Ese no es Jimin?
――¿Quién? Ay, no se de quién hablas.
――El que te está llamando.
Hyejoo señaló.
Jimin estaba haciendo olas con sus brazos para que le prestará atención. ――¡Seyoung-ssi! Hola, aquí estoy, ¿Me ves? Aquí, justo aquí.
Los estudiantes de la escuela comenzaron a susurrar sobre ella y haciendo rabietas la chica fue hasta él para taparle la boca con su mano.
――¿Qué haces aquí?
――No contestabas mis llamadas ni mensajes, así que me preocupe.
――¿Te preocupaste...?
Asintió. Seyoung sintió una sensación de culpa dentro de ella cuando eso sucedió.
――¡Te enviaré mensaje después, Jiminnie-oppa!
Dijo una de las chicas que se marchaba.
――Las estudiantes de aquí son todas muy lindas.
――Sí, supongo. Escucha, Jimin, lamento no haber atendido tus llamadas.
――Está bien, te digo que solo me preocupe un poco.
――Bueno, te invitó un café para remediarlo, ¿Qué te parece?
Él sonrió aceptando. Más ambos olvidaron que había una tercera persona observando. Hyejoo aplaudió llamando su atención.――Son un par muy tierno, ¡Ya tengo que irme! Nos vemos después.
Ambos se despidieron y caminaron a una cafetería cerca de la parada de autobús.
――Me sorprendió verte afuera de mi escuela. No pensé que vendrás a buscarme.
――Yo actúe un poco impulsivo, debo aceptar.
――Eres muy popular entre las chicas, ¿No es así?
――Se dio cuenta de cómo la mujer que les atendía no paraba de mirar a su amigo.
――No voy a negar eso.
――¿Y por qué no haz tenido novia?
Jimin dejó de beber de su café y la sonrisa que tenía hace un momento se esfumó, saco su billetera y pagó las bebidas.
――Olvidé que tengo que ir a un lugar. Te veo después.
――Jimin, espera-
Intentó detenerlo pero él zafó su brazo de manera brusca para que no lo tocará.
La reacción que tuvo fue muy inquietante para ella que lo primero que hizo al llegar a casa fue intentar llamarlo.
Los roles cambiaron, pues ahora quién no atendía era él.
Martes no fue tan espléndido como el día anterior. Llovió durante todas las clases y cuando por fin la última gota cayó, el frío atacó en su lugar.
Seyoung revisó su celular antes de cruzar las puertas. Aún nada.
――¿Me acompañas a ver a Goojung?
Más que acompañar a su amiga, quería saber si Jimin estaba bien.
Cuando llegaron, como de costumbre ya había estudiantes afuera y en el poste cerca de las puertas, Jimin estaba recargado mientras veía las manos de una estudiante de ahí y otras 3 reían como si fuese un comediante.
El pelirrojo la reconoció, mientras ella caminaba hacia él, las jóvenes se marchan del lado contrario.
――¿Son tus amigas?
――¿Por qué?¿Estás celosa?
Carcajeo un poco. ――¿Por qué debería de estar celosa?
――¿Tienes frío?
――¿Quién no tendría frío? Con este clima-
Jimin sujeto las manos de Seyoung llevándolas a su boca e intentando dar calor con esta misma, pasaba ese aire caliente sobre ellas. Ella no sabía si su temperatura subió debido a eso o a la idea de que él se veía tan angelical haciéndolo.
Duro unos segundos así y luego beso delicadamente una de sus manos.
――Aba-Aba-Ba...
Balbuceos.
