CAPÍTULO 3

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Time to cause some screaming- a stranger.

Dos meses atrás…

Kein Miller:

¿Sabes qué pasa cuándo te obsesionas? Sufres porque conviertes ese sentimiento en una necesidad. Y esta necesidad alimenta todo, puede hacer que confundas el amor con una obsesión y eso hice yo.

La mirada gris que tanto me gusta me estaba mirando en este instante, una inocente chica que odiaba a todo el mundo. No sabía si era obsesión o si era amor, pero estaba seguro que la quería conmigo, algo dentro de mí me decía que ella era mía, que no podía estar con nadie más que no fuera yo. Luego me di cuenta que nunca había sentido esta necesidad de estar con nadie. Lo mío era el sexo y luego al día siguiente no era nada.

En mi vida todo era difícil, mis padres nunca estaban en casa y eso me gustaba, me gustaba el silencio en esta gran casa, me gustaba estar solo pensando en ella, me gustaba su mirada gris en mi mirada azul, me gustaba que solo en su cabeza estuviera mi nombre.

Me había ido por un tiempo y cuando regresé el pueblo estaba echo un asco, estaba en la hora de asesinatos, algo magnífico, ¿no? Pero al parecer al departamento de policía lo escondía muy bien. El idiota de Marcus y su muerte armo un escándalo con la policía. Marcus un chico que a nadie le interesaba, pero eso sí, era hijo de millonario, ¿por qué digo a un chico que a nadie le interesaba? Bueno estaba en las drogas y en sí, nadie lo conocía.  Si los habitantes de Deinden supieran que no era una muerte común, bueno, no es que yo supiera, pero Jack, oh, Jack él sí que sabía. Alrededor de tres meses atrás volvieron a iniciar las muertes, yo no sabía cómo el departamento de policía escondía tan bien los cuerpos, ¿qué acaso los familiares no reclamaban o no se daban cuenta que había muerto uno de ellos? Oh, esperen, la policía le daba dinero para que guardaran silencio.

Jack decía que era de locos, que el asesino o asesinos torturaban a su víctima, abusaba sexualmente y no importaba si era hombre, le cortaba toda la cara para que el cuerpo quedará irreconocible.

Tal vez era obsesión con Ada, tal vez era amor o las dos cosas, porque algo dentro de mí quería protegerla, quería que estuviera viva, que me amará hasta que uno de los dos muriera.

Su padre era un ser asqueroso, ella no sabía la verdad y bueno yo antes de acercarme a ella la había investigado, ¿su padre un violador? Bueno eso era él, pero hay un mayor secreto en todo eso. Pero yo no era el indicado para decírselo, ella tenía que descubrirlo sola.

—¿Qué hace Kin? —el imbécil de Jack y sus malditos apodos de mierda—. ¿Iras a ver a tu novia la culona? —su sonrisa estaba presente y con sus manos estaba haciendo como si le diera una nalgada a Ada.

—Vete a la mierda. Deja de ponerme apodos a Ada, idiota. Por favor sé más creativo ¿Kin? Kin tu culo plano.

Me miro con cara de indignado.

—Primero que todo, yo no tengo culo plano —dijo viéndose el culo—. Dios tengo el culo plano Kein, ¡el culo plano! Así las chicas no me van a querer —dijo alterado—. Sabes, cambiando de tema que Kaan no quieres que te involucres más en el tema de Ada, deja que ella resuelva sus problemas. Y yo estoy de acuerdo con él.

—¿Quieren que ella resuelva su problema? Pero ni siquiera sabe que los hay —dije obvio—. Además, creo que tenemos que involucrarnos porque ella puede salir lastimada.

Soltó una carcajada.

—Lo siento, este tema de amar no se me da bien —dijo serio—. Me dijiste que volvías al pueblo para poder ayudarme para el tema de los asesinatos, no para enrollarte con una chica que puede estar en el medio de los asesinatos. Todos pueden ser sospechosos, sin excepciones.

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