-"...Su corazón se saltó el descansar al escuchar la melodiosa voz del cantante, quién estaba inaugurando la Thai League.
Oh demonios.
Había caído perdidamente por el chico."-
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—"《💌》"—
📅 March, 24th
La pareja iba llegando, exhausta, queriendo solo echarse a descansar. Volvían de un partido amistoso que los Monday Knights habían preparado. Mick se les había unido—Win agradecía eternamente a su novio por ello, uno de sus sueños hecho realidad—, y si bien había sido una tarde divertida, también lo hacía sido de agotadora.
—No quiero ni levantarme a cocinar algo. —murmuró el menor a punto de desplomarse en el sillón de su pareja, el cual lo detuvo antes de dejarse caer.
—A la ducha primero. —hizo un puchero y alzó los brazos. Bright rio y negó, pero igual lo alzó, el cantante envolvió sus piernas alrededor del torso del futbolista, quién lo dejó sentado en el váter del baño de su habitación. Sí, la bañera, justo lo que ambos necesitaban.
Luego del refrescante baño, estando limpios, relajados y descansados, pidieron comida japonesa. Ninguno tenía ganas ni de ir a abrir la puerta, donde el chico del delivery se encontraba. Al final, Bright perdió contra su novio en un estúpido pero rápido juego de piedra, papel o tijera.
—My name is Win, and I always win.—alzó la voz su novio mientras él se dirigía a la puerta.
Lo imaginó sacándole la lengua.
A veces se comportaban como niños.
— Buenas noches, eh... —el chico del restaurante miró el comprobante entre sus manos, para preguntar por el nombre del cliente.— ¿Bright Vachirawit? —a medida que decía el nombre, "el chico delivery" fue alzando su mirada, sorprendido.
— Sí, soy yo. —afirmó el futbolista. El chico algo anonadado entregó las bolsas mientras aceptaba el pago.
— Disculpa pero, ¿puedo tomarme una foto contigo? Eres mi futbolista favorito. —comentó el chico, sonrojándose.
— Claro. —aceptó el mayor. La reacción del repartidor le pareció de lo más tierna y respetuosa.
El cantante se encaminó a la puerta para ver por qué su novio demoraba, y al verlo tomándose una selfie con el repartidor, entendió lo que pasaba. Había pasado varias veces en las que ambos habían pedido comida por delivery y terminaban conociendo a algunos fans. Notó como el chico temblaba, sus fotos saldrían movidas.