LUZBEL (LUCIFER )
-Antes de su destierro-
Caminaba apurado por los pasillos del palacio, me habían mandado una misión, la había cumplido con exito.
Me mandaron a llamar, por eso lo de que voy apurado. Tengo dos siglos de edad, pero parezco de 30, mis alas son de plumas marrones, a ella le encantan.
—Con permiso...—digo tocando la puerta de la oficina del rey.
—Siga...—dice el hombre detrás de la puerta, empujó las grandes puertas blancas con dorado y entro, esta allí un señor alto con alas blancas gigantes, pelo y barba blanca, ojos azul con verde.
Su esposa, la reina está a su lado, una mujer de pelo marrón oscuro y una hermosa sonrisa.
Pero no tan hermosa como mi amada Arcángel Ariel, ella es hermosa, y es dueña de mi corazón.
—Necesito que investigues a uno de nuestros ángeles... creemos que se a enamorado... sabes que eso es un pecado ¿no?—pregunta el señor
—Si...—digo bajando la mirada para mostrarle respeto.
—¿Lo harás, Luzbel?—preguntó la reina
—Claro, su majestad...—le digo y sonrió
—Venga entonces hazlo...—me ordena el señor.
Salgo de allí y voy al jardín, donde encuentro a Ariel, una hermosa Arcángel.
Me siento junto a ella, le tomo de la mano y me mira. Esa mirada que me dice que me ama, como yo a ella.
—Buscan a un ángel, enamorado.—le explico
—Tenemos que andar con cuidado.—dice Ariel y yo asiento con la cabeza.
~3 horas después~
Hicimos algo que sólo los mortales tienen permitido, lo queríamos probar. Y ahora entiendo por que está prohibido, hacer él amor con otra persona, es demostrar que estás enamorado.
La dejé en sus aposentos acostada y durmiendo, yo me vestí y salí de allí.
Investigue todo y habían unos cuantos ángeles que se habían enamorado, no los quería chivar, se lo que se siente estar enamorado.
No debería estar prohibido, lo dejé pasar, dejé todo como estaba y le dije que no había descubierto nada, aún.
Descanso en mis aposentos y se me ocurre una grandiosa idea, arrebatarle el trono al gran señor.
~4 semanas después~
Hoy era el día, el plan se llevará acabo hoy.
Muchos Ángeles están dispuestos a ayudarme, con la única condición de darle el trono a Ariel.
Estuve de acuerdo con ello, no me importa demasiado, si ella gobierna yo seré su rey.El plan era envenenarlo con lo único que puede matar ángeles, agua de la luz divina, que se encuentra en lo más oscuro del inframundo, donde no tienen gobernador y es un caos, se matan entre sí y no respetan a nadie más que a ellos mismos.
Está entrando al despacho del gran señor, con un vaso de agua y no solo agua, también contenía el agua de la luz divina .
La cual la trajo un demonio que fue recompensado por ellos, muy bien recompensado.
—Mi gran señor... su majestad reina, me ha pedido que le entregue este vaso de agua...—le digo con una sonrisa, es una muy buena excusa ya que su esposa está en sus aposentos y no con él.
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TE ESPERO
Novela JuvenilAVISO: No leer esta historia hasta leer la primera ( VISIBLE ANTE SUS OJOS) Jacob sigue vivo, pero no sabe en donde esta ni cuanto ha pasado. Lo han curado y vienen cada poco a dejarle comida y agua solo eso, el solo desea salir de allí para decirl...