YEKUN
Era como mi maldito padre, lo sentía como mi padre. Me protegía como un padre a su niña, me regañaba como un padre, me quería como a su hija, me hablaba como un padre.
Lo sentía como un padre, y él lo sabía, él sabía que él era como mi padre y yo era como su hija.
Recuerdo una vez cuando le pregunte cuantos años tenia, me sorprendí no me lo esperaba.
Me dijo que tenía 40 años, aunque no lo pareciera, era un ángel por eso se veía tan solo de 25 años.
"—¿Cuantos años tienes, feo?—le preguntó mientras como una tostada que saque de su alacena.
—40, niña.—
—Imposible, pareces de 25.—dije y lo mire
—Los Angeles no tenemos ese aspecto de envejecer, tengo 40. Aunque no parezca, mocosa.—dice y yo rio.
—Al final sí que soy una mocosa a tu lado.—me burlo.
Me mira mal y sigue preparando la cena."
Suspiro y me levanto, he pasado aquí como dos horas.
—Sabia que te encontraría.—Me giro a ver quien es y parece un rubio de pelo largo, Oan.
Se acerca a mi y lo veo con la poca luz que nos da la luna. Tiene los ojos hinchados supongo que igual que los míos por tanto llorar.
—Lo siento tanto, Oan.—le digo abrazándolo
—No es tu culpa.- dice y me abraza.—Los dos sufrimos igual, para mi él también era un padre.—
Oan me entiende, y yo a él. Ryan es mayoría que Oan, Oan solo tiene 27 años y parece de 20 pero los aparenta ya que es mitad ángel y mitad humano.
—Lo enterré, y mientras me cantaba su canción favorita.—le expliqué y le mostré el lugar lleno de flores y vegetación.
—¿Stay?—preguntó y asentí
—Le conocemos muy bien, se que esto que le hiciste le encanto.—dice Oan
—Perdón por hacerlo sola, estarás enfadado por que lo he hecho sola.—dije con la mirada en el suelo
—Eh, tranquila yo también he hecho algo para honrar su memoria.—dice acariciándome la espalda
—¿No estás enfadado?—preguntó como niña pequeña.
—No, yo también hice algo que le encantaría...—
Nos quedamos en silencio mirando la tumba, Oan se separa de mi y se dirige a la tumba, pone una mano en el medio y su mano empieza a brillar, con un color naranja.
Empiezan a salir luciérnagas de la tierra, y los animales del bosque se empiezan a acercar.
Venados, lobos, aves.
Miro sorprendida a Oan, y este sonríe, se levanta y saca sus alas marrones, levanta las dos a manos y de ellas sale un resplandor anaranjado.
Los animales empiezan a hacer un sonido y forman una melodía hermosa.
Después de Varios minutos se van y quedamos de nuevo en silencio, suspiramos a la vez y él camina hacia mi.
—Eso fue hermoso...—digo y él pone un brazo encima de mis hombros, me atrae a su cuerpo y caminamos a su hasta la carretera. Yo guarde mis alas al igual que Oan, la aura desapareció y volví a la normalidad.
Llegamos a la carretera y estaban todos, dos coches el dogde y el jeep. Jacob estaba apoyado en la camioneta y los demás también pero en grupos.
Cuando nos vieron llegar se acercaron menos Jacob, nos dieron el pésame.
Después de que todos se alejaron con Oan, se acercó Jacob.
No dijo nada, solo me abrazo y me dio un suave beso en los labios. Me protegí en sus brazos, no dijo nada pero a la vez me decía todo, aunque no con palabras.
Llore un poco en su pecho, y cuando me calme alce la vista.
—Jay...—digo mirando su hermoso rostro
—Dime, Preciosa.–responde Jacob dejando un cabello rebelde detrás de mi oreja.
—Quiero ir a casa...—le digo como niña pequeña.
Tantas pérdidas...
Me lleva al coche y les dice a los chicos que es hora de irnos, todo el mundo se sube en los coches correspondientes.
Todo el camino nos la pasamos en silencio, hasta llegar a casa.
Eran las 12:09 así que todos nos fuimos a dormir, Oan se quedó con Aza en la habitación de el, no quería dormir solo. Los demás se fueron, a sus respectivos apartamentos.
Me quito la ropa y me pongo encima la camiseta de pijama de Jacob. Me acuesto y me tapo con la manta, Jacob se pone detrás de mi y me abraza.
—Era como mi padre...—le digo en un murmuro
Me da un beso en el hombro para que continúe, sabe que me tengo que desahogar.
—Tenia que haber estado en nuestra boda, Jay. Él murió por mi culpa, él murió... por mi culpa...—digo y sollozo, Jacob me atrae más a su cuerpo y lo agradezco.
—No fue tu culpa...—me susurra al odio.
—Lo fue...—digo
—No, y estoy seguro que él te lo digo antes de morir.—
No digo nada, tiene toda la razón Ryan me lo dijo .
—Pero tendrían que haberlo dejado hasta que nos casáramos. Solo eran dos días mas, joder solo dos putos días.—
Jacob me da la vuelta suavemente para que le mire. Me sonríe débilmente, y acaricia mi mejilla limpiando las lagrimas.
—Si quieres la podemos posponer.—dice mirando mis labios
—No, estoy segura de que eso Ryan no lo hubiera querido.-—digo y me acurruco junto a él, sintiendo su calor y su aroma.
Me consciente hasta quedarme dormida, en sus brazos.
JACOB
Ryan murió y yo no pude hacer nada, me enteré solo cuando Yeki salió con él en brazos.
Se veía el dolor en su mirada y se había transformado, por eso podía con el cuerpo de Ryan. Salí por el balcón y se alejó volando, la intenté seguir, saqué mis alas blancas para ir con ella pero una mano en mi antebrazo me detuvo.
—Quiere estar sola, lo necesita.—me dijo Asthu en ese momento
—Pero...—intente protestar
—Lo necesita, amigo.—dijo Aza, que seguidamente estaba consolando a Oan con ayuda de las chicas. Todos sabíamos que Ryan era como un padre para Oan y Yeki por eso su pedida le adíele más a ellos.
Me encuentro mirando por la ventana y acariciando el pelo de Yeki mientras duerme. Aún no se que fue lo que Ryan le dijo antes de morir, ni lo que paso.
Pero no quiero hacerla recordar de nuevo ese momento, le dolería recordarlo otra vez.
Se que Yeki está molesta con Ryan por morirse y dejarla dos días antes de que se case conmigo, pero la muerte nunca pregunta, solo te lleva.
Al final sedó y caigo en los brazos de Morfeo.
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TE ESPERO
Genç KurguAVISO: No leer esta historia hasta leer la primera ( VISIBLE ANTE SUS OJOS) Jacob sigue vivo, pero no sabe en donde esta ni cuanto ha pasado. Lo han curado y vienen cada poco a dejarle comida y agua solo eso, el solo desea salir de allí para decirl...