Capítulo 17: "Solo déjate llevar"

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HALCÓN

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HALCÓN

Suspiro y me llevo las manos a la cara masajeandola poco a poco

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Suspiro y me llevo las manos a la cara masajeandola poco a poco. Un pinchazo repentino en la cabeza hace que abra los ojos bruscamente.
Giro el cuello y veo a Elia todavía durmiendo.
Su cabello  negro brilla ante la luz de la luna y unos pocos mechones le caen delicadamente por la mejilla. Parece mentira que tenga tanto carácter con lo inofensiva que se ve durmiendo.

Flashback

—Gracias — susurra Elia. Miro al techo y suspiro. El incómodo colchón hinchable suena cada vez que me muevo.
Una pequeña risa se me escapa al pensar en la tremenda paliza que he presenciado hace unos instantes.
Pequeña pero matona. ¿Quién lo diría?

Me levanto despacio intentando hacer el menor ruido posible y me dirijo a la ventana. Todavía se me hace duro estar aquí.
Todo me recuerda a ella y a lo idiota que fui. Aún no consigo exculparme de su asesinato a pesar de haber matado a su marido.
Si tan solo la hubiera escuchado... Las cosas serían muy diferentes ahora. No tendría que huir y no habría metido a mis amigos en esta mierda.
El único que tiene antecedentes penales reales soy yo, no ellos y aún así, están hundiéndose conmigo.

La voz de Buitre al otro lado de la puerta me saca de mis pensamientos. Voy hacia ella y la abro despacio.

—¿Qué haces aquí? —pregunto en un tono serio.

—¿Qué haces tú aquí? —levanta una ceja prepotente y toma un trago de su botella.

—¿Estás bebiendo otra vez? —salgo al pasillo y cierro la puerta detrás de mí.
—Sabes que el médico te dijo que...

—Al cuerno con el médico. ¿El va a traerme a Nath? No ¿Verdad? Pues que se vaya a la mierda —se balancea bruscamente. Lo sujeto y consigo que se apoye en la pared.

—Estas borracho, ve a darte una ducha fría.

—¡Que me dejes en paz! —su grito se propaga por toda la mansión.

Lo llaman HalcónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora