—Entonces ese día casi me desmayo al ver la sangre.
El castaño rio a carcajadas por la anécdota del rubio.
— ¿Cómo es eso posible?—Hablo con dificultad mirando al más bajo. —Se supone que eres doctor.
—Enfermero. —Le corrigió sonriendo mientras Horacio solo rodó los ojos divertido.
—De cualquier manera ¿No deberías estar acostumbrado a la sangre?
Gustabo se lo pensó un momento, quizá tenía razón pero al recordar a su madre...quizá la sangre le daba un poco de miedo solo por aquel trauma pero siempre había querido ayudar de alguna manera a los que sufrían.
—Es...complicado. —Miro hacia otro lado nervioso, Horacio lo miro expectante esperando que le dijese que le pasaba. Gustabo rio divertido volteando su mirada nuevamente al de ojos bicolores. —No vas a dejar de mirarme hasta que te lo diga ¿Cierto?
—Que bien que ya me conoces lo suficiente, Gus. —Sonrió triunfante, sacándole una risa al más bajo.
El de ojos azules se quedó mirando al castaño.
¿Sería bueno contarle algo tan íntimo como aquello?
Horacio le producía una confianza que jamás había pensado tener con alguien más, una tranquilidad a su alma rota que tanto había esperado, una calidez tan agradable que no quería separarse de su lado en ningún momento, tras este último pensamiento se sonrojo violentamente, causando una leve preocupación en el castaño.
— ¿Qué paso, te sientes mal?—Se acercó al más bajo tomándolo de las mejillas juntando sus frentes. —Estas muy caliente, Gus. -Susurro levemente, esto solo causo que el sonrojo creciera más en el rubio y se alejara rápidamente.
— ¡Estoy bien! No te preocupes...—Se volteo a otro lado tratando de calmar su corazón.
—Está bien si no quieres contarme. —Se sentó de nuevo en su lugar. —No voy a obligarte o algo así, no te sientas presionado, puedes contarme cuando me tengas la confianza necesaria o nunca, si tú quieres. —Rio divertido.
—No es eso, Horacio. —Volteo ya más tranquilo. —Me pongo un poco nervioso con la cercanía.
El castaño se quedó mirando al rubio en silencio, poniéndolo levemente nervioso.
— ¿Entonces debería pegarme a ti, hasta que te acostumbres a tenerme cerca?—Se levantó.
—Que hac-
Horacio abrazo a Gustabo con todas sus fuerzas, acariciando su espalda y sus rubios cabellos.
—Horacio. —Dijo su nombre nervioso, sintiendo su cara arder y su corazón casi salirse del pecho.
— ¿Te molesta tenerme cerca?
Gustabo se quedó callado, trato de calmar su corazón, silenciando sus pensamientos, estiro sus brazos y rodeo a Horacio, correspondiendo al abrazo.
—No me molesta en lo absoluto. —Susurro, sacándole una risita al más alto.
—Sé que has estado vigilando en las madrugadas. —El agarre de Horacio aumento. —No has dormido bien, tienes unas ojeras terribles en tu bonito rostro. —Tras esto último se sonrojo nuevamente. —Estás cansado y preocupado, lo noto. Déjame cuidarte como tú lo has hecho conmigo, Gus.
Se separó levemente, mirándose ambos a los ojos, quizá ambos corazones estaban acelerados por la cercanía.
—Realmente...—Pareció pensarlo un poco. —Te has vuelto muy importante para mí, Gustabo. —Horacio miro con determinación al rubio. —Déjame protegerte también.
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Entre Dos Bandos [Gustacio]
Fiksi Penggemar༘჻ღཾཿ༉ En medio de una guerra, dos almas se encuentran. Siendo de bandos diferentes pero compartiendo el mismo sentimiento entre ambos. Un enfermero enemigo y un militar de otro país. ¿Qué podría salir mal? Gustacio AU Se tocan temas sensibles. El...