Esas Dos Palabras

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- gracias pero... ¿Quien te dijo a ti que no era mujer de estos detalles?

- bueno, pues esque cuando te llegan regalitos a tu oficina las botas - suelto una risilla por como lo dice

- bueno si, pero a esos hombres no los conozco y a ti, te tengo aquí - cruzo mis brazos por su cuello - pero enserio gracias Luis, no me lo esperaba

- lo sé, pero yo soy el que tengo que agradecerte - me toma de la cintura - nambre si me traes loco güera, créeme cuando te digo que quiero todo contigo, y talvez las promesas de un hombre casado no tengan mucha importancia para ti, pero haré lo posible para que eso cambie - siento como pasa su dedo por mejilla limpiando una lágrima que caía por ella

Él termina con nuestra cercanía, uniendo nuestros labios a un beso lento, tierno y me atrevo a decir lleno de amor, lo único que no queria es terminar ese beso, miles de sensaciones se albergaron en mi pecho, toma mi cintura levantándome en brazos yo enredo mis piernas en su cintura, con paso lento se dirige al borde de la cama, dejándome con lentitud sobre ella, mientras bajaba sus besos por mi cuello, hasta donde el vertido le permitía llegar a mi piel

Vuelvo a sentarme, el me levanta las manos para retirar mi vestido, quedando solo en sostén ya que mis bragas quedaron quien sabe dónde, me toma ambas manos juntando la sobre mi cabeza, mientas ahora sí bajaba sus besos por todo mi pecho por sobre la tela del sostén, este portaba el broche por delante, con mayor facilidad lo retiro dejando mis senos a su completo antojo y conveniencia, siento como frota su lengua por alrededor de estos, erizando mi piel, suelta mis manos pero no las muevo de dónde las dejo, sigue bajando hasta llegar a mi vientre, deja un casto beso en el y vuelve a subir a mis labios

En esta ocasión iba lento, para el cada beso por mi cuerpo era digno de un recuerdo que jamás olvidariamos, levanto mis manos y con la misma acción comienzo a tratar de quitarle la camisa, el me ayuda junto con su pantalón, ninguno de los dos se decidía a hablar primero, solo quería disfrutar del momento que ambos estaba creando. Me sentía nerviosa con cada roce de su boca por mi cuerpo

José Luis Navarrete

Esta mujer era mi Polo a tierra y mi perdición al mismo tiempo, está vez no íbamos como siempre lo hacíamos, está vez era algo lento, algo que queríamos que jamás se acabase, yo quería guardas este momento como el más bellos de mis recuerdos, estaba donde quería estar con la mujer que quería estar

- Eres mía Altagracia

- ¿Ah sí? - me ve con esa sonrisa que me vuelve loco - demuéstramelo - muerde mi labio inferior al besarme

- como usted mandé mi doña - ella ríe y poco a poco me adentro en ella

Veo como su boca se abre formando una "O" al sentirme más profundo, ambos nos quedamos inmóviles acostumbrando nos, uno al otro cuando ya no aguanta más siento como comienza a moverse en señal de que yo también lo haga, y así lo hago comienzo a penetrarla lento, escuchando los jadeos de su parte

- me encanta saber que esos gemidos solo los causo yo

- y a ti quien te dijo que solo tú lo haces - me habla con dificultad

- porque se, que nadie te hará el amor como yo te lo hago a ti

- ¿Amor? ¿Ya no es solo sexo? - detengo mis movimientos

- beso sus labios - hace mucho dejo de ser solo sexo mi amor

- si te vuelves a parar asi, soy capaz de asesinarte

- mejor no tentemos al diablo

- mejor no tentemos al diablo

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